La ley debe prevalecer en O Toural

Xurxo Melchor CRÓNICA

SANTIAGO

La ley es el bien supremo del hombre libre. Es la que nos hace iguales. Y de eso va la democracia, de establecer relaciones entre personas y personas, personas e instituciones e instituciones e instituciones en las que siempre prevalezcan igualdad y justicia a la hora de marcar derechos y obligaciones. Cuando nos saltamos la ley todo el edificio moral se derrumba. Porque la inmoralidad está siempre detrás de la injusticia. En la plaza de O Toural de Santiago tenemos un buen ejemplo del devastador efecto que la injusta ilegalidad tolerada por una institución, en este caso el Concello, puede suponer para la convivencia. Un grupo de personas han acampado en la plaza y en los soportales de la Rúa do Vilar. Allí pasan el día bebiendo alcohol. Allí orinan y defecan. Allí tienen relaciones sexuales. Allí increpan a los viandantes cuando los cartones de más les hacen ponerse agresivos. A mí su situación me produce una profunda tristeza. Les miro y veo vidas perdidas en senderos oscuros de los que quizás nunca puedan regresar. Veo personas normales a las que un día algo se les torció. He sentido todo eso cerca de mí. En otros. Algunos murieron. Otros estarán por ahí tirados en otra plaza. Pero su desgracia no les convierte en inmunes ante la ley. Y cada día que Raxoi sigue sin hacer nada es eso lo que pasa, que les otorgan el poder de saltarse la ley en perjuicio de todos los demás, pero sobre todo de los vecinos y comerciantes de O Toural, que son los que conviven con el problema cada hora.

No nos equivoquemos. Raxoi invoca la palabra sintecho, nombra así al grupo de personas que están acampadas en O Toural, para justificar no hacer nada ante esta injusticia. Pero no. Estas personas puede que duerman al raso, pero su principal problema no es ese. Es el alcohol. Son enfermos. Y cada día que el Concello sigue mirando para otro lado, creyendo beneficiarles con su falsa indulgencia, cada día de esos, empeoran de su mal. Nadie pide que el Ayuntamiento trate con violencia a estas personas. Al revés. Deben ayudarles. Pero hay otras personas, los vecinos y comerciantes que pagan sus impuestos y cumplen con las leyes, que merecen el mismo respeto. No más, pero sí el mismo. Cada vez que una Administración esquiva la ley abre una puerta peligrosa. ¿Qué será lo siguiente? ¿Permitir que los que no tienen hogar ocupen pisos vacíos? ¿Que construyan donde les venga en gana, sin licencia o en terreno de otras personas? Ponerse de perfil ante la ley, como hasta ahora, va camino de convertir O Toural en un polvorín. La ley debe prevalecer también aquí. También en este conflicto. Por mucha pena que nos den las personas allí acampadas. Porque también me la dan quienes sufren sus desmanes.