El Santiago Futsal convive con la agonía

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Si no consigue 100.000 euros la semana próxima, ante el Jaén jugará su último partido

09 dic 2015 . Actualizado a las 16:11 h.

El Santiago Futsal ha salvado muchas bolas de set en el último lustro, pero ahora lo que está en juego es el partido, o lo que es lo mismo, la supervivencia del club. Los números no son prohibitivos. De hecho, si tocase el gordo de Navidad en el 299 (el que juega la entidad), ingresaría con solo un décimo 320.000 euros que asegurarían la viabilidad de esta campaña y también la de la próxima. Pero el 22 de diciembre llegaría tarde esa inyección.

La situación es acuciante porque los compromisos de pago asumidos en el proceso concursal son ineludibles, no admiten prórrogas ni recargos. El club necesita ingresar esta semana, o la siguiente a más tardar, unos 100.000 euros para acabar el año. De lo contrario, se verá abocado a la desaparición.

Sin medias tintas

De hecho, la directiva no se plantea alargar la agonía de entrar en la segunda vuelta a sabiendas de que días más tarde tendría que echar el candado. El equipo jugará el viernes 18, en Sar, frente al Jaén, en el último choque de la primera vuelta. Si para entonces no se ha despejado el horizonte económico, el Santiago-Peñíscola del día 22 ya no se disputará. De ese modo, no se vería alterada la clasificación ni perjudicado el rival. Al fin y al cabo, si la entidad no consiguiese hacer frente a los pagos asumidos en el concurso, sería cuestión de días que el juez resolviese la liquidación.

¿Por qué se ha llegado a esta situación? En gran medida, porque las expectativas económicas no se han cumplido. Cuando en abril finalizó el proceso concursal, la directiva se puso a trabajar en el nuevo presupuesto, calculado sobre la base los ingresos de la campaña 2014/15 y añadiendo los compromisos de pago del proceso concursal. En total, algo más de medio millón de euros.

Pero Alcomte, que fue uno de los principales patrocinadores del club el pasado curso, confirmó en junio que no seguía. Y Construcciones Arines bajó su aportación.

Ambas firmas fueron claves la campaña anterior para la economía de la entidad deportiva, sobre todo en momentos en los que hubo tensiones de tesorería. Ninguno tan acusado como el actual, pero también los hubo. Hasta la fecha, todas las gestiones realizadas para encontrar un gran patrocinador han caído en vía muerta.

Entre otras, las conversaciones con el Deportivo, para ver si le podría interesar hacerse cargo del club e integrar el fútbol sala en su estructura. La respuesta fue que ahora no es factible esa opción, pero en la entidad herculina dejaron la puerta abierta para el caso de que en un par de años pudiera volver a plantearse la propuesta.

El Santiago no dispone de ese margen, ya que el tiempo apremia y ahoga. Y lo paradójico es que tiene encarrilados ingresos por al menos 150.000 euros para el 2016, pero nunca podrían llegar antes de finales de febrero o principios de marzo. El desafío inmediato está en encontrar la manera, léase la liquidez, para llegar a esas fechas.