La nueva tarjeta de ayuda a la infancia que la Consellería de Política Social comenzará a distribuir el 1 de enero beneficiará durante el 2016 en Santiago y los 24 concellos de su entorno a una horquilla de 1.600 a 1.700 familias, según cálculos de la propia Xunta. El Gobierno gallego, no obstante, de momento no ha aclarado con precisión los criterios de reparto del popularmente conocido como cheque bebé. Su presidente, Alberto Núñez Feijoo, se ha limitado a avanzar, sin precisar si hablaba de ingresos brutos o netos, que el apoyo económico lo recibirán hogares con ingresos per cápita anuales de entre 10.000 y 12.000 euros como máximo. Con esas reglas, sostiene la Administración, quedarán amparados el 80 % de los bebés venidos al mundo en la comunidad.
La ayuda se concederá a los padres de críos nacidos a partir del 1 de enero y consistirá en una asignación de cien euros al mes durante el primer año de vida del menor. Con ellos los progenitores solamente podrán adquirir productos de alimentación, higiene y vestido infantil. Tampoco ha precisado la Xunta cómo habrá que acreditar que el dinero se destina a esos fines y no a otros: si se deberán presentar facturas o bien no será necesario al quedar los gastos reflejados en una tarjeta especial.