«Retiraron el paso elevado y ahora nos la jugamos»

La Voz

SANTIAGO

Rosalía Figueiras Castro ya se ha acostumbrado al paso de los coches que «circulan a mucha velocidad», así que aplaudiría la instalación de un radar para que se respeten los 60 kilómetros a los que deberían ir los vehículos. Juan González y Rosi Ferreiro han constatado que «basta poner un coche en el arcén para que los conductores de turismos y camiones levanten el pie del acelerador». Efectivamente, tras unos minutos con el coche en el arcén, se percibe la disminución. Rosalía echa de menos el paso elevado que daba servicio a la parada del bus, «lo quitaron y ahora nos la jugamos para cruzar». Una vecina «usa el coche para cruzar la carretera» y recoger a su hijo en la parada, añade.