Compostela recibió el año en la calle

Margarita Mosteiro Miguel
marga mosteiro SANTIAGO /LA VOZ

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

La Policía Local no registró incidentes y solo recibió tres llamadas por ruido en pisos y locales

02 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

NOCHEVIEJA Las gélidas temperaturas no impidieron que miles de personas celebraran la llegada del 2015

Tradicionalmente en la última noche del año y en la primera madrugada del Año Nuevo se produce una «contradicción llamativa» y es que, pese a que miles de personas se lanzan a la calle, no se registran incidentes destacables. Incluso las llamadas de vecinos molestos por el ruido del bullicio suelen ser casi anecdóticas. La de ayer no fue una excepción. Alejandro Sánchez Brunete, concejal de Seguridade Cidadá, destacó su «sorpresa» al ver el parte de la Policía Local correspondiente a la primera madrugada del año. No solo no hubo accidentes de tráfico, sino que tampoco se registraron altercados ni trifulcas que requirieran la intervención de los agentes. La tranquilidad fue la tónica de toda la noche. Tal fue así, que lo único que alteró esta apacible noche fue la caída de un perro, alrededor de las doce y media de la noche, desde lo alto de la praza do Obradoiro hacia la explanada del cuartel de la Policía Local. Los agentes acompañaron a la dueña del perro a una clínica veterinaria, donde pudieron comprobar que, pese a la caída de unos siete metros, el can no sufrió ningún daño.

Las llamadas por ruido tampoco fueron destacables. Solo tres. Una a las 5.20 horas por las molestias generadas a los vecinos por un local de copas y una hora después por otro establecimiento. Antes, a las seis, unos vecinos pidieron a la Policía que pusiera fin a una fiesta en un piso.

Las gélidas temperaturas registradas en Santiago desde varias horas antes de la medianoche no impidieron que más de dos mil personas -el Concello repartió otras tantas bolsas de uvas y cotillón- se dieran cita en la praza do Obradoiro para escuchar las campanadas de la Catedral. Las temperaturas estuvieron por debajo de los cero grados durante buena parte de las primeras horas del día 1 y no subieron por encima de los 3 grados hasta pasadas las diez de la mañana, cuando aún había pandillas iniciando el camino de regreso a casa.

A diferencia de lo que ocurre cuando llueve, que se opta por mantenerse dentro de los locales, en la pasada noche miles de personas desafiaron al frío y celebraron el 2015 de local en local. Sánchez Brunete apuntó que la Policía Local constató que la falta de lluvia invitó a los jóvenes a moverse más entre locales. Eso sí, los vecinos fueron más permisivos. El Ensanche fue la zona más concurrida, pero también se registraron llenos en los locales del casco histórico; e, incluso en alguna tasca de barrios. Ya de día, las cafeterías comenzaron a recibir a pandillas que tomaron el chocolate con churros antes de dar por concluida la primera juerga del año.