La feria de Teo tuvo menos caballos porque todos necesitaron identificación
12 nov 2014 . Actualizado a las 18:05 h.La feria equina de San Martiño de Teo sigue siendo un referente en este tipo de encuentros, pero con los años el sector de la compraventa de caballos está en plena caída y esto se nota en el mercado histórico de Francos, en Calo, por el que circularon unas trece mil personas.
La obligación de que todos los animales a la venta o intercambio estuviesen identificados con microchip redujo de forma significativa el número de cabezas, ya que hasta ahora era habitual ver caballos de monte en la carballeira de Calo. Tampoco hubo trasiego de animales pura raza de otras comunidades que suelen llegar a Galicia para su venta. Lo que sí se dejaron ver fueron caballos de gran estampa y especialmente cuidados que no estaban en venta, ya que pertenecían a grupos de jinetes que aprovechan la festividad del San Martiño para ver y dejarse ver.
Como hubo menos animales que en citas anteriores, el trasiego de primera hora de la mañana fue menos intenso. Esto también se notó en los aparcamiento a ambos márgenes de la N-550 a la entrada de Francos.
Pese a la rebaja de visitantes, hubo ligeras retenciones de tráfico sobre todo a la hora de comer, ya que los distintos puestos de venta de pulpo, churrasco, empanada y demás gastronomía estaban convenientemente protegidos bajo carpas. Como complemento, los restaurantes de la zona ofrecieron también carne de potro.
Dos heridos por agresión
Agentes de la Policía Local de Teo y el servicio de Protección Civil del municipio desarrollaron durante toda la jornada un dispositivo especial de seguridad ante el riesgo de robos de carteras e incidentes de tráfico, contando para ello con el apoyo de la Guardia Civil y también de Protección Civil de Valga.
El incidente más grave de la jornada se vivió en plena carballeira de Francos a media tarde, cuando tres personas agredieron a otra, que sufrió heridas de diversa consideración que obligaron a trasladar al agredido al Hospital Clínico. El herido, que sangraba abundantemente por la cabeza necesitó puntos de sutura.
El incidente no quedó ahí porque las mismas personas también la emprendieron con un visitante, que portaba una cámara fotográfica, por lo que los presuntos agresores temieron que los hubiese fotografiado. La Policía Local los detuvo y los trasladó al Cuartel de la Guardia Civil de Milladoiro.
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