Schubert en estado puro

david durán arufe

SANTIAGO

Los septiembres compostelanos huelen a primera lluvia otoñal, mudan la algarabía de los peregrinos por la de los estudiantes universitarios y resuenan con los ecos del Ciclo de Lied, cita indispensable que estrena el curso musical. La presente edición del ciclo se abrió el pasado martes con un cartel de lujo en el que figuraban el tenor Christoph Prégardien y el pianista Roger Vignoles para interpretar nada más y nada menos que Die schöene Müllerin (La bella molinera) D. 795 de Franz Schubert, uno de los máximos exponentes del género del lied. Schubert en estado puro.

Este ciclo de veinte canciones es el primer trabajo de Schubert con texto del poeta Wilhelm Müller. Sobre versos suyos compondría además el prodigioso Viaje de invierno D. 911 y aún habría de estar presente también en su última obra, el Pastor en la roca D. 965. Como cabía esperar, el tándem Prégardien-Vignoles fue infalible y ofreció una soberbia interpretación. No vamos a descubrir ahora a ninguno de los dos músicos cuyas trayectorias son bien conocidas y admiradas. Die schöene Müllerin acompaña al tenor alemán en su itinerario musical desde hace tiempo, muestra de ello son sus dos registros en cedé que engrosan su vastísima discografía; el primero de 1991 con Andreas Staier al fortepiano, y el segundo de 2008 con su pianista habitual Michael Gees en piano moderno, una grabación de referencia. Afortunadamente también podemos disfrutarlo en un deuvedé recogido en 2009, también con Gees al piano. La versión brindada en Santiago denota sin duda la experiencia con la que afronta esta partitura, alcanzando una naturalidad, desenvoltura y riqueza de matices abrumadora. Su estilo es refinadísimo y su voz, de tonalidad dulce y cálida, conviene especialmente a estas canciones. Roger Vignoles estuvo en su magistral línea, muchísimo oficio y profundo conocimiento del repertorio, siempre alerta y con gran presencia. La visita anual del pianista británico es una bendición para los melómanos gallegos.

Los asistentes, cautivados y rendidos al talento de los dos músicos y a la belleza de esta obra inmortal, disfrutaron como niños y recibieron dos golosinas como propina: Liebesbotschaft (Mensaje de amor) de Schwanengesang (El canto del cisne) D957 y Nacht und Träume (Noche y ensueño), D827. Después de un concierto así uno vuelve a casa con ánimo renovado y paz interior.

15 años de Lied en Santiago

La actual edición celebra los quince años de recorrido del ciclo. Desde 1999, el Concello de Santiago y la Asociación Galega da Lírica vienen señalando los septiembres de Compostela con este evento de altísima calidad, de los que confieren personalidad a la comunidad y nos define con distinción. A lo largo de estos años ya han pasado por el Teatro Principal numerosas figuras del panorama lírico internacional como Thomas Allen, Angelika Kirchschlager, Bernarda Fink, Sarah Walker, Robert Hall o Florian Boesch. Pieza clave es la omnipresencia de Roger Vignoles, como pianista y como codirector artístico. Desde 2003 el londinense deja su impronta en la programación, de su mano vienen reconocidos especialistas en el género y con sus manos brillan en entrañables veladas.

El ciclo de Lied continúa en dos citas más durante los próximos Martes: el día 23 la soprano alemana Dorothea Röschmann interpretará canciones clásicas de Schubert, Berg, Strauss y Hugo Wolf; y el cierre tendrá lugar el día 30, con el bajo-barítono francés Laurent Naouri presentando una atractiva selección del repertorio de su país con Bizet, Fauré, Debussy, Ravel y Poulenc.

Ciclo de Lied. Martes, 16 de septiembre. Teatro Principal. «Die Schöne Müllerin, D795 op. 25» de Franz Peter Schubert. Christoph Prégardien, tenor.?Roger Vignoles, piano.

crítica de música ciclo de lied