El portavoz del grupo municipal nacionalista, Rubén Cela, arremetió ayer contra Currás y apremió al alcalde a presentar su dimisión, pero solo después de pedir disculpas a los compostelanos. En una comparecencia ante el pazo de Raxoi junto al portavoz nacional del BNG, Xavier Vence, Cela denunció que, tras las últimas revelaciones que han salido a la luz tras el levantamiento parcial del sumario de la operación Pokémon, «hoxe temos os suficientes datos enriba da mesa para que sexa inxustificable que Ángel Currás siga un minuto máis como alcalde desta cidade». El portavoz municipal del Bloque, que incidió en que con el regidor deben irse todos los concejales imputados en la Pokémon, subrayó que «houbo adxudicacións amañadas e non foron feitos puntuais».
Raxoi, «unha cova de Alí Babá»
Cela fue más lejos en su petición de responsabilidades: «Como recoñece Ángel Espadas, el foi un corrupto e hai moitas cousas que nin siquera podería contar cando nesa etapa Ángel Currás non era un calquera. Era o tenente de alcalde, a man dereita de Gerardo Conde Roa, polo tanto, tamén ten responsabilidades daquela época», destacó.
El portavoz nacionalista también acusó al PP de convertir el pazo de Raxoi «nunha cova de Alí Babá», con la que los populares creaban empleo «para os seus familiares, amigos e militantes» del partido. Cela aludió, además, a las conversaciones grabadas en las que Paula Prado afirmaba que si Currás conseguía la alcaldía sería un suicidio. «Foi un suicidio para o PP, pero o terrible é que foi un suicidio para esta cidade», resolvió.
Por su parte, Xavier Vence, aunque realizó una denuncia del caso en una clave más general, presentó el gobierno que preside Ángel Currás como «paradigma da forma corrupta de gobernar do PP».