Los planes de ahorro son insuficientes para frenar el gasto
25 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los sobresaltos de cualquier ciudadano cuando recibe la factura de la luz en su casa están a la orden del día. Pero no son los únicos, ya que el gasto energético está amargando la gestión diaria de todos los concellos, pese a que las inversiones en programas de ahorro son el pan de cada día. Y aún así, la factura sube. La media, según los datos facilitados por varios municipios, ronda, como mínimo un 20 % de incremento.
Un claro ejemplo de este problema son las modificaciones presupuestarias que han tenido que acometer los concellos de Brión y Frades, que en la recta final del verano ya habían gastado todo el presupuesto reservado al pago de la luz. Y ahora han tenido que detraerlo de otros capítulos.
Las cifras de Boqueixón no dejan lugar a dudas. En el año 2009 gastó en energía eléctrica 280.492 euros. En el 2010 destinó casi doscientos mil euros del Plan E a ahorro energético y 77.144 en el 2011 a eficiencia energética. La cuenta de gasto por este concepto del 2010 bajó a 231.662 euros en el 2010 y a 201.891, pero volvió a subir a los 308.421 euros en el 2012.
Los datos de Ames también son significativos, ya que entre enero y agosto del año pasado abonó 435.460 euros de energía eléctrica y en el mismo período de este ejercicio la factura ya subió a 512.641 euros. Para cambiar la tendencia, este municipio Ames prevé rebajar un 40 % la factura de la luz en el polígono industrial Novo Milladoiro. Además, también ha detectado cobros indebidos, que ha reclamado.
Como primera medida de ahorro, el año pasado, hubo municipios que suprimieron o redujeron el alumbrado navideño, aunque también se tomaron decisiones más drásticas como reducir el numero de puntos de luz, ya que cada bombilla de bajo consumo vale hasta 120 euros.