La asociación de padres y CIG-Ensino denuncian falta de profesorado, escaso material informático y técnico, y una biblioteca casi vacía
03 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando ni siquiera ha transcurrido un mes del inicio del curso escolar y de la apertura del IES do Milladoiro, las quejas sobre carencias, tanto estructurales como coyunturales de este equipamiento educativo comienzan a emerger. De hecho, ayer mismo coincidieron las primeras valoraciones críticas de la recién constituida Asociación de Nais e Pais do IES do Milladoiro y del sindicato CIG-Ensino.
El ANPA del centro amiense celebró su asamblea constituyente en la noche del martes, justo después de que parte de los asistentes acudiesen a tutorías en el IES, y en las que ya se pusieron de manifiesto algunos problemas.
Por su parte, el sindicato acusa a la Consellería de Educación de abrir el instituto «sen dotalo de medios materiais e humanos necesarios e cunhas dotacións deficientes». Entre ellas resalta que «as aulas son demasiado pequenas e do mesmo tamaño con independencia de que teñan que acoller 15 alumnos ou 30 o 31». Añade la CIG que las aulas apenas tienen material técnico ni acceso a Internet por wifi. Afirman también que «o salón de actos, que estaba pensado para acoller un comedor, ten un aforo raquítico de 80 persoas e non hai material básico como dicionarios e a biblioteca, que carece de fondos, non funciona porque non hai profesorado suficiente para atendela». Siguiendo con su denuncia de falta de medios técnicos, el sindicato resalta, a modo de ejemplo, que en el laboratorio solamente hay un microscopio.
Ana Montenegro, presidenta de la asociación de padres, alude prácticamente a las mismas carencias que el sindicato. Confirma que hay profesores que han tenido que cambiar su metodología docente porque «llegan con un pen a clase y se encuentran con una pizarra de tiza». Y hay casos de profesores de idiomas que imparten clase con sus propios medios técnicos que traen de casa.
Una vez constatados estos problemas, el ANPA del IES do Milladoiro ha convocado para el día 10 una asamblea para elaborar ya una hoja de ruta con las principales demandas del colectivo e iniciar contactos con las administraciones competentes para subsanarlas.