Técnicos de Augas de Galicia -organismo adscrito a la Consellería de Medio Ambiente- se desplazaron ayer a Melide para abordar con la alcaldesa Ánxeles Vázquez (PP) y con técnicos municipales la actuación con la que se planean resolver los problemas de saneamiento que afectan al polígono industrial del municipio, que se dotará de un adecuado servicio de depuración de aguas residuales dieciocho años después de la urbanización de la primera fase. De acuerdo con la información facilitada por la regidora melidense, la reunión se celebró para avanzar en el proyecto que se redactará en Aguas de Galicia para establecer la conexiones desde el polígono industrial hasta la estación depuradora donde se tratan las residuales del casco urbano y de las parroquias colindantes que disponen del servicio.
La actuación que finalmente se proyecte dará continuidad a una primera que se ejecutará dentro de la propia área industrial. El gobierno de Melide la aprobó la semana pasada y está pendiente de contratarla; un trámite que resolverá en breve ya que la obra está sujeta a una subvención de 72.594 euros de la Consellería de Economía e Industrial que obliga a concluir los trabajos en diciembre.
Ganar tiempo
Los primeros pasos que se dieron ayer para poder trabajar en la redacción de lo que será la segunda fase del proyecto responden al propósito de ganar en la medida de lo posible el tiempo que retrasará la actuación debido a los permisos especiales que obligatoriamente habrá que recabar. Las autorizaciones referidas habrá que solicitarlas a la Dirección Xeral de Patrimonio y al Ministerio de Fomento, puesto que tanto el Camino Francés como la carretera Nacional N-547 Lugo-Santiago se encuentran en la zona de afección de la obra. La reunión de ayer de la regidora melidense con técnicos de Aguas de Galicia pone de relieve el compromiso que en su día adquirió con la obra el propio conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández. En la visita que la semana pasada lo desplazó a Melide para comprobar el estado de los trabajos que la Xunta acomete en la carretera autonómica AC-840 Betanzos-Agolada para reponer los servicios afectados por la ruptura de una canalización de saneamiento en la ronda de San Pablo, Hernández ratificó su respaldo a la actuación de saneamiento en el polígono industrial.
La canalización de las aguas residuales hasta la estación depuradora general es la solución por la que se apostó en detrimento de la depuradora modular con la que planificaron resolver el problema los gobiernos bipartitos que tanto en la Xunta como en el Concello de Melide formaron BNG y PSdeG.