Bienvenidos a la plaza mayor

n.m. santiago / la voz

SANTIAGO

<span lang= es-es >Aprender jugando</span>. Fueron más de diez horas de propuestas lúdicas y formativas para toda la familia. Los pequeños disfrutaron de lo lindo jugando en los hinchables o haciendo sus pinitos en el periodismo en los talleres de La Voz y V TV.
Aprender jugando. Fueron más de diez horas de propuestas lúdicas y formativas para toda la familia. Los pequeños disfrutaron de lo lindo jugando en los hinchables o haciendo sus pinitos en el periodismo en los talleres de La Voz y V TV. á. ballesteros bea otero< / span>

Fontiñas redescubrió el potencial de un espacio lleno de posibilidades

22 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Hoy nadie regala nada, pero aquí divertirse es gratis». En los tiempos que corren, no es menor la reflexión de un padre que ayer disfrutó con su familia en la fiesta que organizó La Voz de Galicia con la colaboración de Área Central. No muy lejos, una pareja reparaba, frente a la amplia oferta de juegos reciclados de Garabato de Xogos, en la importancia de enseñar a los más pequeños a disfrutar de las cosas más sencillas: sin enchufes, sin pilas, sin pantalla táctil que valga.

La educación vial se convirtió ayer, sobre todo durante la tarde, en una asignatura de matrícula obligatoria para los escolares que, en la pista reservada para los coches a pedales, tuvieron que circular de acuerdo a las normas.

A última hora de la tarde la fiesta de Área Central se animó todavía más y tanto la plaza como la única calle acristalada de Santiago se convirtieron en una gran plaza de pueblo, animada donde las haya.

¿Y cuál es el mejor indicativo de que las fiestas son un éxito? Que el público no se quiere marchar. Eran las nueve de la noche los niños seguían tirando de sus padres y haciendo cola para disfrutar al máximo de toda la oferta divertida que había ayer en la plaza de Europa. Había que ver a los padres, las madres y los abuelos bailando, todos a una, temazos como Señora vaca, toda una declaración de intenciones hacia el animal totémico de Galicia.

En el otro extremo de la plaza, los voluntarios de Protección Civil y de la Cruz Roja le enseñaron a los pequeños en qué consiste un trabajo que resulta fundamental para la sociedad, lo mismo que los bomberos o la policía. «Lo mejor de este sitio es que puedes estar tranquilo mientras los niños corren, y eso no se puede hacer en cualquier sitio», decían los más precavidos. Era el día y era el lugar.