La llegada más agridulce a la praza do Obradoiro

A. Precedo / C.F.

SANTIAGO

BEA OTERO

26 jul 2013 . Actualizado a las 12:40 h.

1 Compostela caminaba ayer a un ritmo diferente: apagada, silenciosa... La Praza del Obradoiro seguía recibiendo, como cada día, a sus centenares de peregrinos. Pero el final del Camino era ayer un lugar triste. «Acabamos de llegar y es una sensación agridulce este día tan trágico», contaron María José Morcillo, Carmen García y María José López. Estas romeras de Madrid explicaron que «hay mucha gente, se nota que es festivo, pero están con el ánimo muy bajo».

Oraciones canadienses

2 Ghada Nasr y su marido llegaron ayer a Santiago desde más lejos. Esta pareja de canadienses aseguraron que «algo así siempre es triste». Reconocen que desde que conocieron la noticia «hemos estado rezando por las víctimas y sus familias».

Camino dedicado

3 Desde Ponferrada llegó José Luís López y su grupo de amigos después de nueve días. «Llegar y ver la ciudad así te cambia el estado», expresó el peregrino. Con emociones contrapuestas explicó que «hemos terminado nuestro camino en honor de las personas que no pudieron llegar a Santiago».

Sin asimilar

4Izaskun Madinabeitia e Íñigo Aranberri se enteraron de la noticia en el albergue de Arca, en O Pino. «Esto te cambia todos los planes», afirmó la pareja, que hicieron el Camino desde León con la ilusión de finalizarlo el día del Apóstol. «Se percibe un ambiente difícil, parece que aún no se ha asimilado», reconocieron.

Impactados

5 Ángel Magdaleno con su familia y amigos llegaron a Santiago el día 24 desde Sarria. «Nos preocupó empezar a ver las ambulancias y cuando nos enteramos nos quedamos impactados», admitió el peregrino castellonense.

Un día gris

6 También de Castellón venía José María Igualada que afirmó que «se suponía que hoy sería un día alegre». Desde O Cebreiro llegó María del Mar García que aseguró que llegar un día como el de ayer es muy triste. «Lo que iba a ser un día alegre, se ha convertido en un día gris», explicó. Las salmantinas Celia Sánchez, Rocío Herrera y Laura Maestre reconocieron que «todo el mundo está muy tocado». Elena Correa se enteró esta mañana al despertarse en el albergue. «Ha sido un golpe», admitió.