Asume que los bolardos no son una opción adecuada
20 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Se acabaron los parches para la cuesta de San Clemente. Porque eso es lo que ha habido hasta ahora, después de que el uso de la vía pusiese en evidencia que los bolardos no han sido una medida adecuada para separar el tráfico peatonal del rodado. Y no resultaron porque esos elementos, instalados tras una reurbanización que dejó al mismo nivel la zona de paso para viandantes y para vehículos, fueron cayendo uno a uno por la acción de los vehículos.
Cayeron tanto los instalados con la reforma de la calle, hace ya tres años, como el modelo que el actual gobierno eligió para sustituirlos. De estos últimos solo quedan dos, los que se ubicaron en el lado derecho y que de noche resultan un auténtico obstáculo dada la escasa iluminación del vial y el color negro de dichos elementos.
Y también esos tienen los días contados, porque el Ayuntamiento ha decidido abordar una nueva intervención reurbanizadora para dar una solución definitiva al problema. Y los bolardos no formarán parte de ella. Al final, y a propuesta de varios integrantes de la comisión asesora del Casco Histórico, se ha optado por construir una acera, que se elevará cinco centímetros sobre el resto de la calzada, según anunció ayer la concejala de Infraestruturas e Urbanismo, María Pardo. Esta ya existía antes de la reforma de la calle dentro de la remodelación integral de todo el ámbito de San Clemente, una actuación rehabilitadora premiada pero en la que la organización de usos de la pendiente se mostró inadecuada.
Sin financiación
El Concello pretende darle ahora una solución definitiva con un proyecto que contempla también la instalación de cinco puntos de luz para un tramo con una iluminación deficiente.
La cuestión está ahora en cuándo se abordará el cambio. Pardo evitó ayer entrar en plazos. La solución está apuntada y su aprobación es ahora cosa de la Xunta de Goberno, por la que tendrá que pasar. Pero el calendario lo marcará la disponibilidad económica de un proyecto que ahora mismo carece de financiación. Ahora toca abordar esa cuestión, afirma la responsable de Infraestructuras.