Ángel Currás: «No recuerdo esa frase. En esas reuniones hay mucha gente»

x. m. santiago / la voz

SANTIAGO

22 ene 2013 . Actualizado a las 11:49 h.

De la manera en la que el alcalde relata la reunión del grupo de gobierno de la semana pasada, da la sensación de que Ángel Currás vivió una experiencia radicalmente opuesta a la de la gran mayoría de sus concejales, que tienen otra versión de los hechos.

Para Currás, ni él ni nadie presionó a la concejala de Educación, Rebeca Domínguez, para que firmase el expediente de reconocimiento de la deuda de casi 540.000 euros a Sermasa, una de las empresas del grupo Vendex investigada en la operación Pokémon por dar, presuntamente, comisiones y regalos a políticos a cambio de adjudicaciones de servicios. La edila se negó porque también está imputada en el caso y, además, informó al regidor de que se había falsificado, presuntamente, el informe técnico de tal manera que ahora incorporaba una coletilla por la cual ella aparecía como única responsable del abono de la deuda.

«Es cierto que en estas reuniones pues a veces, lógicamente, la tensión hace acto de presencia, pero no tiene mayor trascendencia», asegura Currás, que también se declara sorprendido «porque hubiese un informe falsificado y por eso también he pedido un informe a la asesoría jurídica para que me explique si se ha producido alguna alteración o falsificación», afirmó a Onda Cero.

Una sorpresa que también contrasta con las versiones de sus concejales, que salvo su núcleo duro relataron como Rebeca Domínguez le informó de la presunta falsificación, a lo que él contestó con un «yo no quiero ver nada» y tiró sobre la mesa las copias de los informes, el original y el alterado, que le entregaba la concejala.

Sin esperar al informe del secretario y asesor jurídico, el alcalde compostelano ya se adelanta y ayer aseguró que no considera que se haya producido una falsificación, pese a que la edila ya ha anunciado que llevará el documento supuestamente alterado a la Fiscalía.

También tiene Ángel Currás una versión radicalmente opuesta a la de la gran mayoría de sus ediles en lo que respecta al duro enfrentamiento que la concejala de Urbanismo, María Pardo, que es una de sus más firmes defensoras, sostuvo con Rebeca Domínguez, a la que según relataron muchos de los asistentes a la reunión Pardo acusó de dejación de funciones y le llegó a pedir la dimisión.

Varios concejales han coincidido en relatar que cuando Pardo aseguró a Domínguez que el expediente de reconocimiento de deuda a Sermasa era legal y que tenía que firmarlo, la edila de Educación respondió con un «si es tan legal fírmalo tú», a lo que María Pardo contestó muy airada con un «yo firmo, pero tú dimites mañana».

El regidor, preguntado ayer expresamente por este hecho concreto, se salió por la tangente para evitar contestar y zanjó la cuestión con un «no recuerdo esa frase. En esas reuniones hay mucha gente y conversaciones diferentes».