Cuatro de las seis vías de acceso al centro de Rois están en muy mal estado

Uxía López Rodríguez
uxía lópez ROIS / LA VOZ

SANTIAGO

21 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las intensas lluvias de los últimos días ponen de manifiesto lo mal comunicado que está el centro del municipio de Rois, con cuatro de sus seis vías de acceso en muy mal estado, en algún caso intransitable, debido a las obras que se ejecutan en una de ellas o por las del AVE en otra. De hecho, la actuación de mejora de la AC-301 entre la rotonda de Cortizo y Aguasantas, en un tramo de ocho kilómetros, trae de cabeza a los conductores.

Por ahora, dichos trabajos se centraron en abrir la zona de monte por la que se ensanchará la calzada pero la canalización del agua fue más lenta por lo que la llegada de las lluvias provocó que, en varios tramos, el agua baje a raudales para la vía, con piedras incluidas, con el consiguiente peligro pese a la señalización.

Así, es tal la cantidad de agua y piedra que bajó en algún punto que, nada más pasada la rotonda de Cortizo, la vía estuvo cerrada dos días (domingo y lunes) al desaparecer parte del firme, con lo que el tráfico estuvo desviado por Seira, un mal remedio. En este último caso, el tramo también es penoso no solo por el mal firme de las carreteras secundarias sino por el agua acumulada en la calzada que, en algún caso, obligó a los conductores a desistir de usar esa salida.

Otra vía de acceso, la que discurre por A Escravitude, está «lamentable» a la altura del punto en el que se ubicaba el viejo campo de fútbol, hoy desaparecido. Los camiones que trabajan para la obra del AVE la tienen destrozada en ese tramo.

Por tanto, con un mal acceso por la vía de A Escravitude, por la de Seira, Padrón y Aguasantas, las dos únicas en un estado aceptable son la de San Xulián de Laíño (fue mejorada hace poco), en Dodro, y la de Quintáns. No obstante, ninguna de ellas saca a los conductores «dun apuro», tal y como explica uno de ellos. La de Dodro supone dar una buena vuelta para ir a Padrón y la de Quintáns sirve para ir a Urdilde y, en último caso, también a Santiago.

Así la situación, los conductores que usan estas carreteras comienzan a desesperarse por su estado hasta el punto de que alguno asegura que, «a vista de como está todo, aínda imos botar de menos como estaba a calzada antes, pese ao mal que estaba».

Muchos se temen, además, que la situación se prolongue y se tarde en adecentar las carreteras que, más bien, son corredoiras, pese a su importancia para la vida del municipio.

Los vecinos de la zona alta de Rois y los conductores de la AC-301 que la usan para ir a Noia llevaban años esperando por la obra de mejora de esta vía comarcal, conscientes eso si de que supondría molestias. Pero una cosa es decirlo y otra vivirlo a diario y, a este paso, no hay coche que soporte el paso continuo por ese tramo de ocho kilómetros en obras.