Los edificios históricos podrán tener uso comercial al completo

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

El departamento de Urbanismo inicia la modificación del Plan Especial

16 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El Ayuntamiento de Santiago ha iniciado la modificación del Plan Especial del Casco Histórico para «tolerar» en este ámbito el uso comercial «más allá de la planta baja». La concejala de Urbanismo, María Pardo, explicó que en la actualidad las primeras y sucesivas plantas de los inmuebles no pueden ser destinadas a usos comerciales, por lo que se restan posibilidades de expansión económica a la zona vieja y se limita la implantación de determinados negocios que requieren más metros cuadrados de los que se dispone en una única planta baja. De acuerdo con la modificación propuesta, aquellos inmuebles que gozan de uso comercial exclusivo en sus plantas bajas podrán ampliar su superficie al emplear el resto del inmueble.

De esta modificación quedan excluidos, según confirmó la edila, aquellos edificios completos que están calificados con otros usos como el recreativo-cultural, residencial o los inmuebles calificados como Bienes de Interés Cultural. María Pardo comentó que un inmueble que podría haberse beneficiado de esta modificación es el antiguo edificio ocupado por los Almacenes El Pilar y que actualmente es sede del auditorio de Novacaixagalicia. Aclaró, sin embargo, que el del cine Yago no podría beneficiarse al tratarse de un «inmueble con un uso principal recreativo y un uso tolerado residencial en la última planta». A preguntas de los medios, Pardo aclaró la situación de una librería de la praza Cervantes que emplea la primera y segunda planta del inmueble como parte del negocio de la planta baja al haberse hecho «un amaño» para conceder la licencia como uso cultural.

Crítica del PSOE

Por su parte, la concejala socialista Mercedes Rosón expresó sus sospechas acerca de que este anuncio «huele a tema electoral» y «a un intento por contentar a determinados colectivos del casco histórico con los que tienen un gran conflicto». Rosón apuntó que la modificación del Plan Especial debe ir ligada a una «reflexión colectiva de todas las partes para llegar a la mejor solución posible y no se puede hacer de espalda a la ciudad ni de espaldas a colectivos que tienen mucho que decir». Recordó que la decisión de comenzar la modificación choca con el encargo hecho al Consorcio hace poco tiempo para analizar los usos y los problemas del casco y buscar soluciones. Sin embargo, la concejala de Urbanismo «plantea una modificación previamente a los resultados de este estudio». Apuntó que, en aquellas ciudades donde se liberaliza el comercio, «se ha expulsado a los residentes».