Tras más de cuatro décadas de docencia ininterrumpida asume por primera vez la dirección de Música Compostela
12 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El tinerfeño Agustín León Ara fue uno de los primeros alumnos del célebre curso internacional de música española que cada verano desde 1958 se celebra en Compostela. Formado entre el Royal College of Music de Londres y el Conservatorio de Bruselas se ocupa por primera vez de la dirección del curso, tras haber ejercido de profesor desde 1971.
-¿Qué diferencias encuentra entre el Santiago de 1959 y el actual?
-Musicalmente yo la encuentro igual, las mismas voces, el mismo entusiasmo. Sobre todo el ambiente del curso, la solidaridad sigue perviviendo entre alumnos y profesores. Para mí nada ha cambiado.
-¿Por qué tras Londres y Bélgica escogió Compostela para venir a tocar?
-Mi padre había esta tocando aquí antes. Vine siguiendo a mi maestro belga, ya que el Ministerio de Asuntos Exteriores me había ofreció una beca. Yo nunca había estado en la España peninsular, me había ido directamente a Londres a estudiar y después a Bruselas. Tenía tan solo 23 años y acababa de ganar varios premios de ámbito internacional, entre ellos el Reina Elisabeth de Bélgica, el Henri Wieniawski de Polonia y otro en los concursos internacionales de de Darmstadt.
-¿Qué destaca de esa primera experiencia?
-Sobre todo el conocer a maestros tan importantes como Joaquín Rodrigo, Monpou o Alicia de la Rocha. Tocar delante de ellos fue algo muy duro pero una gran experiencia. Y también que fue aquí donde conocí a la que ahora es mi mujer, que resultó ser hija de Joaquín Rodrigo.
-Su padre había estado tocando aquí antes que usted. ¿Esto de la música le viene de herencia?
-Sí, sin duda, soy de familia de músicos. Mi padre era violinista y acabó dirigiendo el Conservatorio de música de Tenerife y mi madre era pianista.
-De entre todos los conciertos que ha escuchado a lo largo de su larga carrera, ¿cuál diría que le ha gustado más?
-Ha habido tantos y tan buenos, para nosotros, los profesores, los conciertos de los alumnos son tan importantes como los de los más grandes maestros.
agustín león ara catedrático de violín