Los cursos de español atraen a más de 150 extranjeros

l. franco santiago / la voz

SANTIAGO CIUDAD

Gonzalo Iglesias

11 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El lleno total que registró ayer el Paraninfo de la Facultad de Xeografía e Historia durante el acto de bienvenida a los alumnos extranjeros que participan en los cursos de verano de lengua y cultura españolas dio cuenta del interés que despierta la ciudad de Santiago y su universidad mucho más allá de las fronteras nacionales.

Tras la presentación, que presidió el rector, Juan Casares -y en la que también intervinieron el alcalde de la ciudad, Ángel Currás, y la gerente de Cursos Internacionais, Lanzada Calatayud-, Víctor Millet, vicerrector de Relacións Exteriores e Internacionalización, ofreció la original conferencia Don´t worry, que malo será. Ante los propios alumnos, profesores y familias de acogida que colaboran en el programa, Millet expuso que las lenguas son ante todo un instrumento indispensable para relacionarse y para empaparse de la sabiduría que ofrecen otras culturas, lo que ayuda a fomentar la multiculturalidad. Precisamente, la milenaria multiculturalidad de Compostela fue uno de los rasgos en los que más incidieron durante la inauguración tanto el rector como el alcalde, que combinaron en sus discursos el inglés y el español, confiriéndole al acto un tono distendido. Y ni uno ni otro dejaron de animar a los más de 150 alumnos llegados de 22 países a participar en la vida de la que describieron como «una de las ciudades más hospitalarias del mundo».

«Tengo que pedirles que registren por escrito sus impresiones sobre la ciudad, aunque les advierto que necesitarán muchos cuadernos», concluyó Currás, quien se mostró convencido de que Santiago no dejará indiferente a ninguno de los visitantes.

De hecho, tal y como confirmó Lanzada Calatayud, las bondades de la ciudad, entre las que destacan el carácter de la gente, la arquitectura, el paisaje y la comida, son los aspectos que más valoran los alumnos extranjeros a la hora de decidirse por Compostela. Cualidades que marcan hasta tal punto que muchos de los participantes en los cursos repiten experiencia.