Raxoi tiene dos asesores para un área cuya agenda ha mermado con la crisis
08 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El protocolo no es una cuestión menor en Santiago. Su papel capitalino y sus señas jacobeas hacen de este Ayuntamiento una Administración con múltiples obligaciones en ese ámbito, algunas de ellas, las más importantes, de carácter institucional y periodicidad anual. Pero el carácter turístico de la ciudad y su propia actividad social suponen un importante componente también de esa agenda protocolaria. O lo han supuesto hasta que la crisis ha comenzado a marcarla en cierta medida, tanto en disponibilidad económica como en número de actividades.
Los recortes económicos son más que evidentes y la austeridad se ha impuesto sobre las alegrías que antaño permitían acompañar las buenas palabras de bienvenida en cualquier recepción oficial con algún que otro aperitivo. Ya no es así. Se trata de priorizar gastos, aunque no por ello se deje de atender la demanda de este tipo de actos que llega a un Ayuntamiento tradicionalmente acogedor en ese sentido. Pero lo preocupante realmente está en la merma precisamente de esas peticiones. Y es que muchas llegaban de la actividad que generaba el turismo de congresos, que al igual que el resto del sector no pasa por sus mejores momentos en Compostela.
Nueva incorporación
La agenda protocolaria ha adelgazado claramente, aunque los triunfos deportivos del Compostela y el Obradoiro pudiesen dar ayer otra sensación, tras las recepciones consecutivas de que fueron objeto por parte de la corporación. Y aun así el Ayuntamiento dispone ahora mismo de dos asesores para ese departamento. La última se incorporó ayer. Se trata de Esther Regueiro, quien ya participó en la reunión que todos los lunes por la tarde celebra el gobierno municipal para poner en común los programas de las distintas concejalías.
La que fuera directora xeral de Protocolo e Relacións Institucionais en varios gobiernos de Manuel Fraga se pondrá al frente de un área que desde la toma de posesión del gobierno del PP había llevado José Otero, contratado como asesor para la atención protocolaria. Y Otero seguirá en calidad de asesor en el Ayuntamiento pese a que la Administración local ya había cubierto la totalidad de las plazas de personal de confianza. La contratación de Regueiro ha sido posible por la vacante que ha dejado Mar Hinojosa, hasta hace una semana asesora del departamento de Seguridade Cidadá, al que sigue vinculada, aunque desde hace días como directora de área.
Personal «polivalente»
Dos asesorías para esa materia, y en plena crisis, no parecen precisamente un ejercicio de austeridad, aunque la portavoz del gobierno, Paula Prado, se apresuró a aclarar que si bien José Otero seguirá adscrito a esa área realizará labores también de colaboración con el resto de los asesores y el gobierno. «Os asesores son xente moi polivamente, polifacética e fan moitas cousas», apuntó Prado al tiempo que precisaba que la incorporación de Esther Regueiro no supone ningún incremento en las plazas de personal de confianza, «que nós rebaixamos nun 30 % dende o inicio da lexislatura». Y justificaba la creación de la dirección de área de Seguridade por el «aforro que supón a labor que leva a cabo», que cifró en más de 200.000 euros en horas extra en la Policía Local en el último semestre del 2011.