La actividad ambulante devuelve algo de vida a este núcleo de Rois
13 abr 2012 . Actualizado a las 11:54 h.La de ayer no fue una jornada rutinaria en el núcleo de Urdilde, en Rois, y así lo indicaba el hecho de que a las nueve de la mañana de un jueves cualquiera se escucharan bombas del Concello, que levantaron a más de un vecino de la cama. No lo fue porque comenzó a funcionar un pequeño pero respetable mercadillo en el campo de la fiesta, con muchos de los puestos de venta que los martes trabajan en el municipio limítrofe de Brión.
La expectación por ver la feria era tal que, en algún caso, llegaron antes los clientes de que los puestos abrieran. «A Urdilde faille falta algo, que está moi decaído», comentaba una vecina en alusión a que este núcleo de Rois se vio afectado por la apertura de la autovía entre Santiago y Noia, lo que le restó tráfico y, por tanto, también vida.
Por esta razón, el Ayuntamiento aceptó de buen grado la propuesta del colectivo de vendedores para montar un mercadillo los jueves por la mañana, a modo experimental. «Imos probar, a ver se nos resulta», explicó ayer uno de los comerciantes. Si eligieron Rois para vender los jueves fue porque este municipio es de los pocos o casi el único del entorno de Santiago sin mercado y, además, les queda cerca a los vendedores por lo que «non temos moitos gastos».
Quizás por ello, ayer varios comerciantes se dirigieron al Concello para poner su puestos en próximas fechas, aunque el campo de la fiesta de Urdilde no da para mucho más de lo que había ayer, en torno a 15 puntos de venta de moda, calzado, plantas, ropa del hogar, fruta, legumbres, embutidos y churrería, entre otros.
«Tratamos de que haxa variedade de productos», contó uno de los promotores del mercadillo. «Agora que a xente se anime a vir e a comprar o que lle faga falta», añadió el teniente de alcalde de Rois, Manuel dos Santos, que siguió de cerca la primera jornada de venta que, finalmente, dejó a todos «contentos para ser o primeiro día».
De hecho, dos mujeres de edad comentaban que si encontraban en el mercado de Urdilde lo que precisaban «xa non imos o domingo a Padrón ou a Negreira», dijeron. «Imos mirar o que hai», era la frase más repetida entre los vecinos que, finalmente, se marchaban del recinto con alguna bolsa en la mano.
El teniente de alcalde de Rois explicó que el Ayuntamiento trata de «que haxa movemento en Urdilde» por lo que da todas las facilidades para la celebración del mercado. Así, por ejemplo, no cobra ninguna cuota por la instalación de los puestos y lo único que exige es «orden e limpeza», además de «seriedade».
Tras mirar los puestos, también hubo quien apuntó que «falta un sitio onde mollar a palleta», en alusión a un bar, mientras otro recordaba los tiempos en los que el núcleo de Urdilde tenía una feria de ganado y hasta un cine.