El exalcalde de Santiago dice que la sentencia no sostiene las acusaciones
29 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El gobierno local de Santiago (PP) pidió ayer la dimisión del exalcalde y el exconcejal de Obras, los socialistas Xosé Sánchez Bugallo y Bernardino Rama, por «responsabilidade política» en el caso Montebalsa, por el que hace días se condenó a dos técnicos del departamento municipal de Obras a tres años de prisión por prevaricación administrativa y falsedad en el concurso de la obra de reforma de un polideportivo.
Los populares sostienen que hay responsabilidad política de ambos y que, en contra de lo que dice Bugallo, la sentencia «si deixa marxe de dúbida» para pensar que podría existir responsabilidad del órgano de contratación, la Xunta de Goberno. «Non había probas suficientes», pero la Justicia «tamén puido obviar ese parrágrafo, e non o fixo», apunta la portavoz del gobierno, Paula Prado, quien pregunta por qué no se adoptaron «medidas de control para evitar a corrupción no departamento de Obras». La edila refirió que en el caso del párking de la plaza Roxa hubo «outros técnicos imputados» y que «un auto dun maxistrado dicía que había actuacións insólitas e sorprendentes nunha Administración que non poden ser admisibles nuns técnicos salvo que teñan unha dirección política como a que se demostrou ao longo dos anos, que era esa a dirección política a que marcaba as directrices que tiñan que seguir eses técnicos». Y observa que el «elemento común» en estos casos fueron Rama y Bugallo, a quienes no solo invitó a visitar una prisión «para saber a que se van enfrontar» ambos técnicos, sino a dimitir por «ética e moral», porque «se alguén tivo que ver coa condea desas persoas e non fan nada a súa conciencia llo recordará sempre».
Los socialistas insisten en que el contenido de la sentencia «non permite sacar ningunha das conclusións» que el PP «quere facer ver». Recuerda que la sentencia se deriva de una investigación interna realizada por el anterior gobierno y acusa de «hipocresía» a quien «como acusación particular pedía 8 anos de cárcere para os dous técnicos». Añade que Rama no fue imputado, sino que declaró como testigo, «como outros edís do PP», y lamenta que este partido «pretenda manipular esta sentenza ata o punto de declarar culpables ás testemuñas».