Récord de paro en la hostelería

m. b. santiago / la voz

SANTIAGO

Es común oír un lamento generalizado en el sector hostelero local por el impacto de la grave recesión económica que atraviesa el país, la comunidad autónoma y, en consecuencia, la ciudad. El creciente desempleo, la menor capacidad de consumo de muchas familias, se han dejado sentir en bares, hoteles y restaurantes. Muchos aseguran que su facturación ha caído el último año al menos un 30%. Y el mercado laboral del sector, uno de los mejores termómetros para medir su salud económica, arroja un saldo escalofriante. Los servicios han vuelto a marcar un récord de paro. Después de superar la barrera de los 6.000 demandantes, el desempleo en el sector marcó en febrero de este año su máximo desde que se inició la crisis: 6.156 personas, el dato más alto de la serie histórica que ofrece el Instituto Galego de Estadística (IGE). Un nivel de desempleo que evidencia que la hostería, un sector sujeto a la estacionalidad, ya no carbura como antes. A la espera de ver cómo evoluciona el año, las perspectivas no son nada alentadoras a muy corto plazo. Todo indica a que el mercado laboral seguirá deteriorándose y que la capacidad de consumo, lejos de recuperarse, se verá cada vez más reducida. Cuando comenzó la crisis, a finales del 2007, el mercado laboral compostelano contabilizaba poco más de 3.600 parados en el sector servicios. La cifra se acerca ahora peligrosamente al doble con el verano a la vista.