Que las relaciones entre el Lobelle y la Sociedad Deportiva Compostela son cordiales no se le escapa a nadie. Sin ir más lejos, en la semifinal del martes frente al ElPozo Murcia una amplia representación de jugadores, técnicos y dirigentes blanquiazules estuvo presenciando en directo el partido. Y el presidente de la SD, Antonio Quinteiro, explicaba el porqué de esa presencia en el pabellón: «El deporte de Santiago debe estar unido e ir de la mano, al igual que sus aficiones. Los equipos de la ciudad están demostrando que tienen calidad y que luchan para llegar lejos. El Lobelle es una muestra de ello. Está dejando patente que con trabajo y esfuerzo todo es posible. Es un orgullo para todos los santiagueses».
De cara a la próxima temporada esa armonía podría dar paso a la colaboración de las dos entidades en diferentes campos. Desde hace algún tiempo se vienen sucediendo conversaciones entre las dos partes para explorar sinergias y ver en que puntos pueden aunar esfuerzos para reducir costes y compartir beneficios.
Esa es la filosofía que inspira, hasta el momento, los encuentros entre representantes de una y otra entidad. Más complicado es concretar y llevarla a la práctica. Pero sobre la mesa ya han puesto algunas áreas en las que podrían caminar cogidos de la mano: los viajes de todos los equipos, los equipajes, los servicios médicos...
Y, en un plano menos financiero, otra idea que emerge en el horizonte es la de buscar fórmulas para que las dos masas sociales se enganchen a los dos deportes. Todo es muy incipiente, pero hay sintonía.