miki Feliu estuvo la pasada campaña a las órdenes de Moncho Fernández y es un firme defensor del formato que propone el técnico santiagués: «Es un baloncesto de una gran riqueza. Es fantástico, perfecto, porque siempre hay soluciones». Eso sí, no vienen dadas, es preciso codificarlas: «Sobre la pista tienes que ser rápido de cabeza, detectar lo que requiere el partido y pensar con velocidad».
El alero catalán recuerda que las pasada campaña el equipo necesitó su tiempo para asimilar todos los conceptos y hacer un buen uso de ellos. En su opinión, en los play off fue cuando se vio la mejor versión del Obradoiro: «A medida que vas sumando entrenamientos la gente va pillando más y más cosas. Acaba viéndose un equipo distinto respecto al que empezó la temporada». Reconoce que enfrentarse por primera vez al tipo de baloncesto que propone Moncho Fernández no es fácil: «Está claro que me costó. Creo que mi evolución fue como la del equipo y, al final, me sentí muy cómodo. Una vez que dominas el sistema y el grupo consigue jugar con ritmo, pararlo es muy complicado. Pero hay que ir paso a paso».