Hacer más con los mismos funcionarios

La Voz

SANTIAGO

En estos tiempos de crisis y recortes la filosofía del hacer más con menos se ha instalado en las Administraciones. Y aunque a medio o largo plazo es muy probable que la hipotética fusión entre Santiago, Ames y Boqueixón provocara una disminución de los actuales puestos de trabajo, a corto plazo ese efecto no se daría, pero sí el de la integración de las plantillas y, con ello, una mejor organización que permitiría afrontar servicios que ahora o no se prestan o al menos no de un modo óptimo.

El caso de interventores, secretarios y tesoreros es claro. Un Santiago fusionado haría que sobrasen los que actualmente tienen esa función en Ames y Boqueixón, pero el personal no tendría que marcharse, sino que podría asumir nuevas funciones. Este tipo de funcionarios, de alta cualificación y rango, podrían por ejemplo integrarse en los servicios jurídicos municipales, a menudo externalizados, con el consiguiente ahorro.

Podrían incluso recuperarse servicios privatizados, dado que ahora sí habría personal para atenderlos, lo que también supondría un ahorro económico al eliminar las ganancias que obtienen las empresas gestoras.

El transporte público es uno de los aspectos que más se vería beneficiado, porque podría mejorarse sustancialmente la comunicación entre zonas de Ames como Milladoiro y Bertamiráns. En emergencias y policía también saldrían ganando Ames y Boqueixón, aunque este último aporta un Grumir modélico en cuanto a personal y equipamiento.

Todo son ventajas. Así lo ven Santiago y Boqueixón. No tanto Ames, que si bien sí apoya las fusiones como planteamiento genérico, no ve en la ciudad su única posibilidad para afrontar este proceso.