Demasiado tráfico autorizado que no deja pasear tranquilo

NACHO MIRÁS SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Pocos peatones se aventuraron a invadir el asfalto, zona nada segura

11 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Si lo que busca el Concello con la seudopeatonalización de las calles República do Salvador y Xeneral Pardiñas, en el corazón del Ensanche, es tranquilidad, silencio y menos contaminación, el objetivo, mal que bien, está conseguido. Pero, si lo que pretende el equipo de Conde Roa es que esa humanización sea sinónimo de familias completas caminando por el asfalto que, de lunes a viernes, usan los coches, de niños patinando felices y despreocupados, ahora en la acera, ahora en la calzada, lo de ayer no es ni parecido.

Lo primero es dar cuenta del elevado número de agentes de policía local y miembros de Protección Civil que hacen falta para que el sistema funcione. En los lugares vallados (confluencia de República Arxentina con Xeneral Pardiñas, Doutor Teixeiro con República do Salvador, República do Salvador con Alfredo Brañas) hacia el mediodía todo era confusión. La mayoría de los conductores decían que no sabían del acotado. Y, si lo sabían, se hacían el avión. Muchos acababan cruzando el check point municipal de un modo bien sencillo: «Voy al garaje». Porque, efectivamente, los que salen o entran de alguno de los muchos garajes que hay en el espacio «humanizado» siguen haciéndolo como antes. Y eso singifica tráfico. Es cierto, no tanto como antes, pero circulación continua a fin de cuentas; imposiblidad pues de despreocuparse si el peatón invade la calzada.

Después están los autobuses, que también pasan. Y, tal como se pudo comprobar ayer, pasan a más velocidad que antes, viendo como ven la pista libre. Y después, las ambulancias, hasta cuatro en veinte minutos. Con y sin sirena. Y después, los vehículos de minusválidos; y, después, el propio todoterreno de Protección Civil. Como para cruzar sin mirar. Además de la inseguridad evidente, el argumento demoledor de por qué la gente no se anima a caminar por la calzada lo da una mujer: «Porque desde la zona asfaltada no se ven los escaparates. ¿Qué sentido tiene pasear si no puedes mirar escaparates?». El atasco que se formó en Doutor Teixeiro y, en general, fuera de la zona acotada, también hay que tenerlo en cuenta. Así que humanización...

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