Desde la oposición, los socialistas no cuestionan que el gerente haya renunciado al cargo por considerar que ha cumplido un ciclo al frente del organismo, pero afirman que hay que ver también esa decisión en el contexto actual del Consorcio, en el que la Xunta «está incumprindo» los compromisos de financiación fijados en el plan de austeridad 2011-2013, lo que ha obligado, sostienen, a reprogramar parte de sus actividades.
Si bien algunas se han mantenido con remanentes, otras deberán quedar pendientes de que la Administración gallega cumpla con esta entidad, afirman desde el grupo opositor. En este escenario, el organismo aprobó en septiembre la indisponibilidad para afrontar de momento programas previstos por importe de 1,6 millones.
Para ese período plurianual, la Administración central se comprometió a aportar 20,9 millones, por 11,9 de la Xunta y 4,3 del Ayuntamiento, con asignaciones anuales que suponen reducciones de entre el 6 y el 7 %. Sin embargo, en el 2011 la Xunta no cubrió la totalidad de su anualidad (aportó solo 2 millones sobre 4,2), y tampoco lo hará en el 2012, según los Presupostos que presentó al Parlamento.
Pendientes de Madrid
Así lo denunciaban recientemente tanto socialistas como nacionalistas en su valoración de las cuentas de la Comunidad autónoma para ese ejercicio, lo que dejaría pendiente para el 2013 más de 8 millones de los 12 comprometidos para ese período, aparte de los 4,2 que «de forma unilateral» dejó de consignar en el 2010, según el PSOE. «E se iso non se repón vai obrigar a suprimir parte da programación prevista», añade esta formación, para la que lo más grave es el riesgo, aduce, de que Madrid se pueda replantear sus compromisos con ese plan financiero vistos «os incumprimentos da Xunta». Y sostiene que este escenario económico obligará al Consorcio a «un replanteamento total», porque solo en gastos fijos ya tiene que afrontar anualmente entre 7 y 8 millones con la Filharmonía, la Escola de Altos Estudos Musicais y su propio personal.
El alcalde, Conde Roa, rechazó ayer entrar en debates sobre el Consorcio fuera del propio organismo. «Defenderei o Consorcio, que é do que se trata» y si la oposición «quere enredar faille dano á cidade», dice.