29 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Cuarenta y siete niños matriculados en la escuela infantil de Brión disfrutaron ayer por la mañana de su particular fiesta de Samaín. Como viene siendo habitual en este tipo de celebraciones, estos escolares en ciernes se disfrazaron de brujas y brujos, una vestimenta que ellos mismos confeccionaron bajo la atenta coordinación y seguimiento de sus profesores, además del apoyo de los padres, que aportaron calabazas. La fiesta incluyó el ritual de la queimada. Eso sí, hecha con zumo de piña.