El decálogo de todo buen sanfroilanero

SANTIAGO

Las fiestas de San Froilán son inabarcables y, hasta cierto punto, pueden ser agobiantes si no se conocen algunos intríngulis. Presentamos los 10 consejos que debe saber el que visite Lugo

07 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La mejor manera de afrontar unas fiestas como las de San Froilán es dejarse llevar por los sonidos, los olores, las luces y los sabores que inundan las calles del centro y del recinto ferial. Eso sí, sin prisas, porque puede acabar tan agobiado como en un pasillo del Ikea. Ahora, si quiere vivir la fiesta con ciertas garantías, le presentamos 10 consejos a tener en cuenta.

1) PULPO Y CASETAS

Cuidado con la carta

Si hay algo que define el San Froilán es el pulpo. Venir a Lugo y no comerlo es como ir a Santiago y no ver la catedral. Lo clásico es comerlo en alguna de las cinco casetas del ferial. ¡Ojo!, los días festivos puede haber colas, pero se puede degustar a cualquier hora. Lo mismo sucede en buena parte de los restaurantes. Pero cuidado con los precios. Una ración de pulpo, con cachelo, pan y vino, cuesta 13 euros. Tomar algo fuera de este menú es caro. Antes de entrar, miren la carta. Cualquier restaurante o mesón, por muy cutre que les pueda parecer, tiene buen pulpo y viandas. ¡Que aproveche!

2) BARRACAS Y TÓMBOLAS

Mejor los bonos

El otro reclamo de las fiestas. San Froilán es una gran verbena de aldea pero en una ciudad. Hay atracciones para todos los gustos, edades y bolsillos. Las más famosas son el Ratón Vacilón (una especie de montaña rusa para niños), Booster (absténganse los que padezcan de vértigo, pero hay grandes vistas de Lugo), el Saltamontes o el Terminator (para eliminar adrenalina). Las atracciones son caras, especialmente para unos padres con niños. Los barraquistas ofrecen descuentos en forma de bonos. En cuanto a las tómbolas, hay auténticos profesionales del asunto, capaces de jugar cartones durante horas. Los feriantes incluso ponen sillas para hacer más llevadera la espera. El gancho es que siempre toca algo, y a veces es cierto, aunque el objeto sea más simbólico que de valor. Un buen sanfroilanero juega una partida o un cartón del bingo. Emoción garantizada.

3) DOMINGO DAS MOZAS

Los lucenses, de gallego

Aunque el 5 de octubre es el día del patrón, el día por excelencia del San Froilán es el Domingo das Mozas. La tradición señala ese día porque venían numerosos campesinos y campesinas a la feria. Se trataba casi del único día del año en el que se podían ver a las mozas, que llevaban pañuelo en la cabeza y mantelas (una especie de delantal que cubría el sayo). Los adornos que portaban definían el estrato social de donde procedían. Por este motivo, ahora hay un desfile de traje gallego (numerosos lucenses lo visten) y se realiza una ofrenda a Rosalía de Castro.

4) LLEGAR A LOS CONCIERTOS

Aparcar fuera del centro

Es importante llevar a mano un programa. Se puede conseguir en la oficina de turismo (Praza do Campo) o en www.sanfroilan.info. Parece sencillo, pero llegar a tiempo y al lugar del concierto que se desea ver puede ser una odisea. Si llegan de fuera de Lugo, vengan con tiempo para conseguir aparcamiento. En el centro hay plazas de subterráneo, pero si están completos, lo mejor es dejar el coche en las afueras y acercarse andando (se llega rápido) o en bus. Hay carteles que anuncian los aparcamientos exteriores. Luego, antes del concierto, es importante colocarse bien si se quiere ver algo de los artistas y evitar mobiliario urbano de todo tipo. En Santa María son ideales las escaleras del palacio obispal.

5) OJO A LOS CARTERISTAS

Evitar aglomeraciones

Pasear por el ferial a tope de gente o pararse a ver una actuación en plena calle puede causar disgustos. Todos los años se producen robos de carteras y de bolsos, sin que la víctima se entere. También es fácil perder algo con tanto bullicio, incluido algún niño.

6) LLEVAR PARAGUAS

Una tradición

El otoño es una estación de cambios y durante nueve días de fiestas hay tiempo para todo tipo de fenómenos meteorológicos. Por eso llevar paraguas es fundamental si se quiere evitar algún disgusto (una estampa tópica es ver a algún paisano con el paraguas colgado en la espalda). Incluso este año, en el que parece que el otoño es verano, puede ser necesario en cualquier momento. Y si hace sol, para evitarlo.

7) CHURROS, CASTAÑAS...

De postre, tejas y cañas

Nada más entrar en el ferial la oferta gastronómica para poder sobrellevar el paseo hasta las barracas es amplia: churros, garrapiñadas, nubes de algodón y castañas. Incluso se han puesto de moda las patatas fritas con salsas picantes. Por otra parte, las tejas son el postre típico del San Froilán. Se trata de un dulce hecho con almendra y miel. Los restaurantes las ofrecen (al igual que las cañas de crema, otra sobremesa típica), y si quieren comprarlas, háganlo en las pastelerías de la rúa de las dulcerías, en Doutor Castro.

8) FUEGOS ARTIFICIALES

Desde el adarve

Son muy seguidos por los lucenses. Este año se han reducido las sesiones a dos, una el pasado martes y la otra el día 12 a las 21.15 horas. Para ver los fuegos en buenas condiciones hay que subirse al adarve de la muralla, entre las puertas de Bispo Odoario y Aguirre. Cuando terminan, los lucense suelen aplaudir.

9) IR DE VINOS

Tapas gratis

Los lucenses disfrutamos todo el año de la buena costumbre de ir de vinos. Los hosteleros nos premian con pinchos y tapas gratuitas. Merece la pena sentarse en las terrazas o entrar en los bares de la Praza do Campo, Praza da Soidade, Campo Castelo, Rúa Nova, Rúa da Cruz, Bispo Basulto y A Tinería. Advertencia: algunos hosteleros, con la excusa de las fiestas, no ofrecen tapas.

10) UN PASEO POR LA MURALLA

Ruta concurrida

Es tradicional que después de comer pulpo y otros manjares de la ciudad («... e para comer, Lugo), se dé un paseo por el adarve de la muralla. Se convierte así en una avenida en la que se cruzan los vecinos y se comenta el devenir de la vida, de las fiestas o de lo rico o caro que está el pulpo.