18 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La UE nunca nos penalizó por el mal funcionamiento del aeropuerto de Lavacolla, pero alguien en Madrid decidió que Santiago se merecía una terminal del siglo XXI como la que se va a inaugurar en unas semanas. La misma Administración (ojo, con gobiernos de diferentes colores) ha demorado años la construcción de una nueva depuradora porque es un marrón caro y políticamente poco vistoso. Europa nos llamó guarros. Y es verdad.