Marronazos

La Voz

SANTIAGO

La UE nunca nos penalizó por el mal funcionamiento del aeropuerto de Lavacolla, pero alguien en Madrid decidió que Santiago se merecía una terminal del siglo XXI como la que se va a inaugurar en unas semanas. La misma Administración (ojo, con gobiernos de diferentes colores) ha demorado años la construcción de una nueva depuradora porque es un marrón caro y políticamente poco vistoso. Europa nos llamó guarros. Y es verdad.