El estilo «vintage» da personalidad a este nuevo espacio dedicado a la moda femenina que ha abierto sus puertas en la calle Juan Flórez
27 may 2011 . Actualizado a las 14:49 h.| El concepto de la tienda coruñesa de TMX se dibuja en un espacio industrial de 100 metros cuadrados con techos altos, vigas al aire y suelo de hormigón, que contrastan con una cálida decoración vintage.
La marca, dedicada a la moda femenina, «con especial atención a mujeres entre 25 y 45 años», según sus creadores, ha ambientado este local con piezas clásicas de diseñadores de renombre del siglo XX, como Verner Panton o Henningsen, con el objetivo de crear una atmósfera ideal para pasar una tarde de compras. Los muebles del establecimiento proceden de Francia y de países nórdicos y tratan de reflejar el alma que encierran las propuestas de TMX: artículos sencillos pero con un toque de originalidad para que el cliente destaque por encima del resto.
Este local es la cara visible de la firma, que hasta ahora solo vendía sus colecciones a través de establecimientos multimarca y que ahora ya las expone en tienda propia en A Coruña. Al entrar en TMX se descubre una vitrina de un hospital militar de los años cuarenta, donde se expone la exclusiva línea de cosmética Claus Porto. Sobre la mesa, en la que se exhibe la recién estrenada colección de bisutería de TMX, cuelgan a diferentes alturas la lámpara VP Globe de Verner Panton y la PH de Poul Henningsen.
Otros detalles son un escalera rústica de madera con plantas, a modo de jardín vertical, una mesa de trabajo de carpintero que hace las funciones de mostrador y, enfrente de este, un aparador de estilo nórdico de los años setenta.
La parte trasera, decorada por un sofá de los años sesenta y unas butacas nórdicas que se disponen alrededor de un clásico como la mesa Tulip de Eero Saarinen, hará que las esperas parezcan más cortas y amenas. Las paredes están recubiertas de grandes espejos donde verse de pies a cabeza.
TMX ha logrado crear un espacio que traslada a la atmósfera creativa de las grandes casas parisinas.
Una vez más, ha demostrado su savoir faire, su gusto por la belleza y su experiencia para combinar ambas, y obtener como resultado esta exquisitez de tienda. La moda, la comodidad y el sello gallego se conjugan a la perfección en este espacio dedicado al universo femenino. Un lujo para los sentidos.