Aire castellano

La Voz

SANTIAGO

27 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Es, en verdad, atípico. O al menos si el visitante se fija en la forma de su fachada y en los materiales empleados. El Pazo do Castro, como quien dice pegado al castillo puesto que se alza en la misma colina que domina O Barco, denota a las claras una muy fuerte influencia castellana. Así lo demuestra la arcada que recibe al visitante, advirtiéndole que este es un sitio diferente a lo que puede haber visto por Galicia. Y ese es uno de sus encantos. Lo saben sus propietarios, que en su publicidad aseguran que es «tan entrañable como cualquiera de los pazos de estilo popular gallego». Entre otras cosas, ofrece spa con circuito termal y pistas de pádel y tenis. Muy curioso museo de carrozas, único en Galicia.