El Madrid se queda sin final

redacción / la voz

SANTIAGO

El polifacético Chuck Eidson, un jugador total, convirtió el sueño del Real Madrid en pesadilla en un Palau Sant Jordi tomado por la afición del Maccabi. Los blancos se dejaron al piel pero la dirección de Pargo y el trabajo colectivo planteado por Blatt dieron la victoria a los israelitas (82-63).

Decían los jugadores del Madrid en la previa que es más difícil llegar a una Final Four que ganarla. Sin duda la falta de experiencia jugío una mala pasada a la joven plantilla blanca que no encontró su sitio ante un experimentado Maccabi que se ganó por méritos propios un sitio en la final ante el Panathinaikos de Obradovic con el cetro continental en juego.

El ímpetu de la juventud blanca comenzó mandando en el partido más importante del Real Madrid en sus últimos 15 años de historia. Los de Molin querían correr y el Maccabi quería que jugara Baby Shaq. En la solución a la batalla táctica estaba la llave de un partido que en las gradas se vivía con pasión por la multitudinaria afición israelita que enloquecía cuando a los siete minutos de juego un triple de Pargo equilibraba la situación (8-8). El base comenzó a atacar a Sergio Rodríguez en cuanto el canario pisó el parquet del Sant Jordi mientras que Blatt planteaba abría el campo con unequipo de jugones que dominaban un partido equilibrado al final del primer cuarto por las faltas antideportivas de los israelitas (14-12).

La mano de Pnini con tres triples obligó a la defensa española a salir a los tiradores del Maccabi lo que leyó Blatt para devolver a Schortsanitis a la pista. Cuando Sofoklis recibe de espaldas al aro nada bueno puede pasar y el 22-14 del marcador así lo atestiguaba por lo que Molin decidió parar el partido para llamar aTomic y Prigioni. Dos triples del argentino reactivaron la nave blanca que acumulaba autoestima al ritmo de los rebotes de un Felipe Reyes inmenso (10 puntos, 9 rechaces) que forzaba el tiempo muerto del Maccabi tras un parcial de 2-10 y la segunda falta de Schortsanitis (24-24). Con el enorme pívot flotando a Tomic en la pintura, el clon de Pau Gasol sacó a relucir su gama de movimientos, aunque la mejor noticia llegó con la tercera falta del nacionalizado. Maccabi dominaba al descanso pero su estrella estaba marcada (32-29).

Eidson, decidió

Un mate impresionante de Jeremy Pargo hizo saltar lasalarmas en el tercer cuarto. El Madrid necesitaba que Llull apareciera y el Menorquín se manifestó con un triple desde la esquina. Como las noticias nunca vienen solas y menos en este Madrid de rachas, la cuarta falta de Schortsanitis despejó la noche (42-37) mientras Priggioni daba la impresión de hacerse con los mandos del partido.

Sin embargo, el Maccabio acabó paseándose. El último cuarto fue una pesadilla en los que minutos cayeron como una losa.