El británico Jasper Morrison diseña un teléfono inalámbrico que sigue las pautas de su filosofía de «nueva simplicidad»
06 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Hace ya cinco años que los móviles derrotaron a los teléfonos fijos en su propio terreno, el hogar, pero este aparato continúa siendo un elemento indispensable en muchas viviendas. El teléfono de marcación de disco más famoso fue el Western Electric 500, diseñado en 1949 en Estados Unidos y que se convirtió en un clásico de todas las casas hasta principios de los ochenta, cuando su sistema de marcación fue sustituido por las ultramodernas teclas. La forma del aparato, parecida a la montera de un torero, lo hizo especialmente popular en España, donde la compañía Telefónica dotó a sus abonados de diversas versiones. Otros terminales que marcaron época fueron el Góndola, con el disco integrado en el auricular y que permitía su montaje en pared, o el Ericofon, de una sola pieza y reminiscencias fálicas, diseñado en Suecia en los cuarenta.
En los últimos años se ha impuesto la tecnología DECT, terminales inalámbricos en los que la base se conecta a la línea fija y el auricular puede moverse libremente por la casa. Las firmas de electrodomésticos ofrecen modelos bastante parecidos, generalmente en negro o gris, pero algunos diseñadores empiezan a huir de estos aparatos clónicos y buscan formas más fluidas.
El inglés Jasper Morrison (Londres, 1959) es el precursor de la «nueva simplicidad», una tendencia que preconiza una interpretación humilde y al mismo tiempo más seria del diseño. Morrison estudió en la Real Escuela de Arte de Londres y después se trasladó a la Escuela Superior de Arte de Berlín gracias a una beca. En 1986 abrió su propio estudio de diseño en la capital británica y de él han salido objetos como el Punkt DP 01, un moderno teléfono DECT que hace solamente lo que se supone que debe hacer un aparato de este tipo: llamadas telefónicas. Sin lujos innecesarios, ni complicadas funciones avanzadas, es un terminal de uso sencillo. «Pensé en los modelos de teléfonos que se usaban antes, apoyados boca abajo en la horquilla, y me pregunté si no sería mejor que fuera al revés, para poder ver la pantalla y marcar el número sin tener que levantar el auricular», explica Morrison.
El Punkt, disponible en tres colores, puede colocarse en vertical u horizontal, gracias a la inclinación de su base. Las teclas, la pantalla y el menú hacen gala de la simplicidad que preconiza su autor. Morrison también ha diseñado para la misma empresa un reloj de mesa, en la misma paleta de colores y con la misma filosofía de nuevo minimalismo.