Regreso con sabor ibérico

La Voz

SANTIAGO

La crisis económica provoca el regreso anticipado de muchos chinos que sirven de puente para los productos españoles. Algunos ya no pueden renunciar a delicatesen como los vinos de rioja o el aceite de oliva

01 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La crisis económica mundial está modificando los flujos migratorios. Aunque en Qingtian la mayoría de los jóvenes todavía tienen puesta la esperanza en Occidente, no faltan tampoco los que regresan de una Europa mortecina para tratar de darle un bocado al jugoso pastel en el que se ha convertido la economía china. Mao Qin An es uno de ellos. Ha hecho fortuna en España, donde su familia lleva establecida desde hace dos décadas, como muchos otros compatriotas, con establecimientos tipo Todo a Cien» en Fuenlabrada. Pero ve que las oportunidades ya no están allí, sino en su pueblo natal. Por eso, ha regresado para abrir una empresa de importación de productos españoles.

Sus cartas quedan claras a la entrada de su local. En el escaparate llama la atención un jamón entero, con su pezuña y todo, algo que está prohibido por la ley china, que solo permite importar deshuesado el manjar español por excelencia. Preguntado por cómo lo ha conseguido, se ríe: «Es secreto». Lo cierto es que el guanxi, las relaciones personales que se podrían traducir como enchufismo, es clave para hacer negocios, y Mao cree que los chinos que ahora regresan a casa desde España pueden abrir muchas puertas para los productos españoles.

Entre los productos que ahora está interesado en introducir en su país de origen destacan los geles para el pelo y las gominas made in Spain, y venderlas por Internet, el mercado que actualmente más crece en el Gran Dragón. «La calidad es buena y el precio asequible», explica, antes de reconocer que él nunca utiliza los productos que vende en sus tiendas en España.

Productos españoles

Todavía no son muchos los que han emprendido el viaje de vuelta, pero dicen que si la crisis se agrava serán más. No obstante, en el pueblo ya hay un restaurante con el nombre chino del Real Madrid (Huang Ma), que pertenece a un chino afincado en Zaragoza; otro bar que se llama Barcelona; y un buen número de tiendas que venden vino y aceite de oliva españoles.

Yin Xin está a cargo de la tienda de Royal Martinla, en la que, sobre todo, se venden caldos de Rioja. «Muchos de los que regresan quieren estos productos a los que se han acostumbrado, y están dispuestos a pagar los elevados precios que tienen», analiza.

Sostiene que a estas alturas ya no quiere irse de Qingtian, «porque las cosas en Europa están mal. Además, ya soy mayor. Pero los más jóvenes todavía tienen la oportunidad de salir, experimentar, y regresar luego si quieren».

De momento, la mayoría de los chinos varones que vuelven a Qingtian lo hacen para casarse con una mujer china, generalmente en matrimonios previamente concertados. «Trabajamos demasiado como para tener tiempo y cortejar a alguien, y, además, no tenemos mucho éxito entre las mujeres españolas», reconoce Mao.

Por Zigor Aldama

regreso. Algunos retornados han abierto negocios con productos típicos como el jamón