Somos ganado

La Voz

SANTIAGO

Los aparcamientos suben sus tarifas el IPC, un 3% en este caso. Son insaciables, como un rodillo, igual que las autopistas o las petroleras. Hasta que les obligaron no cedieron al pago fraccionado, y siempre les falta tiempo para actualizar sus precios al alza. Antes eran unas pesetillas, pero cuando te han recortado el sueldo o lo has perdido duelen mucho más. Al menos ellos saldrán antes de la crisis, con la inestimable ayuda de la grúa, que es como un perro pastor que vigila que el ganado entre en la boca del lobo.