El 30% de los infartos se dan en pacientes que ya han sufrido otro

joel gómez SANTIAGO / LA VOZ

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El Clínico revisa el mejor tratamiento para las personas afectadas

04 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El 30% de los infartos que asiste el Clínico de Santiago se dan en pacientes que ya han superado antes otro infarto, afirma el jefe de Cardiología, José Ramón González Juanatey. Si tras padecer el primer episodio el enfermo recibe un buen tratamiento y cambia su estilo de vida, su pronóstico y esperanza de vida son muy buenos; pero en caso contrario existe elevado riesgo de repetirlo.

Este asunto se abordó en el hospital, en una sesión monográfica. José María Mostaza Prieto, del Hospital Carlos III de Madrid, insistió en que «especialmente en los pacientes que ya han tenido un infarto, el riesgo de que tengan un segundo es tan elevado que hay que ser exquisitos al ponerles tratamientos. Y hay que tratar de reducir su colesterol de forma importante, idealmente por debajo de 70 de colesterol malo. Para conseguirlo, a mayores de prescribir estatinas hay que combinar varios fármacos». Su intervención, en el ciclo Cardiochus, se centró en combinaciones de fármacos para conseguir ese fin.

Además, agrega, «se ha visto que el colesterol bueno bajo es otro factor de riesgo para desarrollar problemas cardiovasculares. Y en ocasiones, aunque el colesterol malo se tenga perfectamente controlado, si el bueno está bajo es conveniente añadir medicamentos para subir ese colesterol bueno».

Dieta y ejercicio

El colesterol elevado «es para toda la vida», afirma Mostaza Prieto: «es excepcional lo contrario, y es así por causas no bien conocidas, probablemente hereditarias. Solo se reduce significativamente con medicinas. Aunque no a todo el mundo que lo tenga alto hay que darle medicación. Hay que sopesar el riesgo, el gasto y la posibilidad de efectos adversos; y valorar la probabilidad de que el paciente tenga un infarto en el futuro», agrega.

Un paciente de riesgo cardiovascular «debe asimismo hacer una dieta baja en grasas de origen animal; rica en fruta, verdura, frutos secos, legumbres; y practicar al menos 30 minutos de ejercicio físico diario», sostiene. Cada vez hay más personas sedentarias y obesas, y eso aumenta los riesgos «preocupan los niños, que incluso juegan sentados y no se mueven; y la obesidad se relaciona con diabetes y otros riesgos», indica.