«El Ensanche que se debió levantar era el del plan de la República»

La Voz

SANTIAGO

Si alguien conoce intríngulis de la ciudad, de cómo evolucionó y cómo pudo haber sido, es Esperanza. Dice que el desastre de la construcción del Ensanche «se le achaca erróneamente a Banet, que era el arquitecto municipal e hizo muchas casas del Ensanche, pero no fue quien lo diseñó. A él le cargaron el muerto, pero la culpa fue de Cochón, el arquitecto que hizo el plan del Ensanche y modificó el de la República, que era muy distinto, con calles de 16 y 18 metros, soportales y alturas como las Casas de Ramírez, que responden a esa idea inicial. Ese señor lo reformó, y además entró en juego la especulación».

La archivera recuerda que el primer plan del Ensanche es del siglo XIX, «pero no se aprobó hasta los años veinte. Esta todo en el Archivo Histórico y los planos son de unos ingenieros militares. Pero mira lo que acabó siendo».

Este Santiago es moderno

Esperanza Barrera guarda muy vivo el recuerdo del Santiago de su infancia y juventud, y por la memoria familiar. «En la época de la República era una ciudad con mucha animación, pero después de la Guerra Civil dio un bajón. Pasearon a mucha gente y dejó una impronta en muchas familias. La ciudad de ahora es muy distinta, cambió mucho sobre todo en la etapa de Estévez de alcalde, porque fue cuando se construyeron muchos equipamientos, Fontiñas... Este Santiago es moderno, presta más servicios, pero creo que hay que conservar lo de antes, no seguir cometiendo errores como la demolición del Castromil, todo tiene su momento y hay cosas que forman parte de la memoria histórica».