El peso del liderato

SANTIAGO

13 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

En el segundo partido de Liga el Melilla dispuso de un triple para ganar en Sar y un tiro postrero para empatar. Pero los marró, el triunfo se quedó en casa y la afición lo celebró como una gran conquista.

En el último partido de la primera vuelta el Obra cayó en casa ante el Burgos, en un duelo que se le escapó entre las manos. En el que abrió la segunda vuelta, frente al Girona, lo pasó mal hasta el descanso. Y parece haberse desatado un runrún de cierta preocupación.

Por kafkiano que pueda resultar, el mayor problema del Obradoiro es el primer puesto. Y, más que esa situación de privilegio, el hecho de ser líder desde el primer día. Es un umbral que no puede superar. Lucha por conservar, más que por conquistar, y la historia demuestra que suele ser más llevadero el camino cuando toca remontar que cuando toca defender una plaza, al menos desde el punto de vista de la psicología.

Si se le hubiese ganado al Burgos, aunque fuese de chiripa, la vida se vería de un color más claro porque habría dos victorias de margen sobre el Murcia.

Lo que no admite interpretaciones son las matemáticas. Ni el refranero, porque la cera que alumbra es la que va delante.