Los niños no cesaron de corear los nombres de sus reyes favoritos, que respondieron con lanzamiento de cientos de caramelos durante todo el veloz recorrido
06 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.Los Reyes Magos existen, al menos en Santiago. De otra forma, cómo se explica que la lluvia dejara de caer sobre Santiago justo en el instante en que comenzó el recorrido de la cabalgata y volviera a aparecer en el momento en que llegaron a Raxoi, donde un numeroso grupo de niños acompañados de padres y abuelos aguardaron la llegada de los magos.
La comitiva estaba encabezada, como siempre, por la estrella polar y tras ella las tres carrozas de los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar. Después, el cartero real. A lo largo del recorrido, cada rey y también el cartero real tenían sus propios grupos de seguidores. En la jornada de ayer quedó demostrado que cada niño tiene su rey favorito. María no cesó de gritar «Baltasar, no te olvides de mi bici» hasta que le perdió de vista. Mientras, su amiga aprovechó para recordarle que ella también quiere una cámara. Luis no perdió la oportunidad de gritarle a Melchor «eres el mejor». Aunque Lucía, muy cerca, aseguraba que Gaspar es «mejor, porque da más caramelos» y, como buen mago, debió oírnos, porque casi al instante una lluvia de caramelos aterrizó sobre nuestras cabezas. También hubo piropos para el cartero real, al que un grupo de jóvenes le lanzaron un «guapo, guapo» a su paso. Algunos niños aprovecharon el desfile para entregar la carta, que escribieron durante los últimos días.
En la de ayer era difícil quedarse sin golosinas, ya que tanto reyes como pajes no dejaron de repartir por cientos durante todo el recorrido. Incluso, los que esperaron el paso de las carrozas desde la cómoda posición de las terrazas tuvieron ayer suerte, ya que los Reyes afinaron su puntería y consiguieron hacer diana en varias ocasiones. Los paraguas también volvieron a ser protagonistas este año, y no por la lluvia, sino por tratarse de un sistema perfecto para «pescar» los caramelos al ser lanzados desde las carrozas.
Aún así, para donde no llegaban los Reyes Magos, estaban los pajes siempre dispuestos a entregar en la mano de niños y no tan niños un buen puñado de golosinas. También los ángeles de la carroza de fantasía se sintieron ayer protagonistas del día junto a los integrantes de la Banda de Cornetas y Tambores de Santiago y la Banda de Peso da Regûa de Portugal.
Heraldos a caballo
Si los Reyes despertaron pasiones ayer, los heraldos a caballo llamaron la atención por el perfecto dominio de sus equinos de raza cruzada. Según comentó Jacobo Pérez Paz, de la Asociación Amigos do Cabalo, se trata de equinos de raza cruzada que están muy acostumbrados a la monta y al paseo, lo que permite utilizarles para actos como la cabalgata.
Los jinetes procedentes de Brión dominaron sin problemas a los caballos incluso en las zonas más estrechas del casco histórico. Uno de los jinetes tuvo que hacer gran parte del recorrido a pie, ya que su caballo perdió una de las herraduras.