El cementerio de Bertamiráns está pendiente de las zonas verdes y del modelo de gestión
SANTIAGO
El Concello de Ames da por hecho que a lo largo del año que viene podrá inaugurar el cementerio municipal, ubicado en Bertamiráns y con una capacidad para casi dos mil nichos, ya que en estos momentos la actividad funeraria ya tiene todos los permisos administrativos. Las obras del camposanto arrancaron con los trabajos de dos talleres de empleo, concluyeron con una inyección económica de los fondos del Plan E y en estos momentos están pendientes del ajardinamiento de todo el recinto, una obra que el Ayuntamiento prevé contratar en las próximas semanas, una vez convocado el proceso administrativo correspondiente. En base a estos trámites, el regidor local, Carlos Fernández, confía en que el cementerio esté completamente terminado para la próxima primavera. Y mientras esta estación no llega, el Concello deberá elegir la fórmula de gestión de las instalaciones municipales. Las dos opciones posibles pasan por la gestión directa o por la convocatoria de un concurso público. De momento, el gobierno local aún no ha tomado ninguna decisión, pero no se descarta la fórmula de la gestión indirecta y que esta incluya también la construcción del tanatorio, un equipamiento del que carecen las instalaciones mortuorias, pero que sí tiene espacio reservado en el propio recinto del camposanto. Aunque las obras del cementerio están prácticamente terminadas, el Concello amiense reconoce que hay pequeños flecos en el proyecto, por lo que mantiene contactos con la empresa adjudicataria de las obras para que asuma unos trabajos que si no ejecuta obligará al Concello amiense a recurrir al aval depositado por la firma y cuyo importe, según manifiestan fuentes municipales, es más que suficiente para los defectos detectados en la construcción.