Las posturas, hoy por hoy, no encuentran un punto intermedio. Si en Compostela Monumental hablan de que no ven apoyo por parte de la Administración local, en Acotes van más allá y denuncian la complicación que supone la ausencia de plazas de aparcamiento a pie de calle.
«Las grandes superficies tienen más facilidades para que los clientes estacionen en sus alrededores. Y no hay grúas. En el centro ya nadie se plantea aparcar un momento para comprar, porque enseguida le llevan el coche». Son las palabras de José Chaves, directivo de Acotes. El gerente de Compostela Monumental, José Ángel Blanco, asegura que el Plan Especial de Protección e Rehabilitación da Cidade Histórica ha supuesto un impedimento para el desarrollo del sector terciario. «Creo que es un obstáculo, tanto a nivel comercial como social», dice. En Santiago Centro tildan de «hándicap» la cuestión del aparcamiento, máxime en lo relacionado con la distribución de los proveedores, y apelan a la necesidad de organizarse. Delmiro Prieto, portavoz de Santiago Centro, critica la ausencia de «mentalidad asociativa» de sus colegas. «Nunca se hace una valoración de los beneficios para un grupo, y estos pasan por asociarse e implicarse en el tejido asociativo, sobre todo en el pequeño comercio».
¿Y las cifras oficiales? La Concellaría de Promoción Económica presentó en abril un censo de locales comerciales de la ciudad. Según este estudio, basado en datos de observación directa, el nivel de ocupación es del 74%, 2.476 de los 3.348 existentes. La zona vieja registra un 77% y el Ensanche, un 80%. El concejal de Promoción Económica, Xosé Manuel Iglesias, aclara que los datos deben ser analizados «ao fío de parámetros máis complexos, xa que as comparacións só se poden establecer con cidades coas mesmas características que a nosa». Así, declara que Santiago es competitiva en todos los aspectos, incluido el del aparcamiento. Con todo, Iglesias destaca la importancia del pequeño comercio en Compostela no solo como base económica, sino también como elemento de cohesión social. El futuro, subraya, depende del transcurso de la situación económica global y de los programas que emprenda quien tiene las competencias económicas, que es la Xunta de Galicia.