El disco de vinilo, ese oscuro objeto de deseo

M. Beceiro SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

La Feria del Coleccionismo Discográfico y Cinematográfico ocupa este fin de semana la calle de Área Central, como viene ya siendo tradicional por estas fechas. Y la verdad es que mucha gente, unido al hecho de que el desapacible tiempo invita a pasear por el centro comercial, no dejaba ayer pasar la oportunidad de buscar esas cosas difíciles de encontrar en las tiendas de discos, discos ya descatalogados y ediciones limitadas, todas ellas muy codiciadas por el coleccionista.

El vinilo, como ocurre en los últimos años, sigue siendo el oscuro objeto de deseo de los coleccionistas. La feria, además, está orientada especialmente al en otros tiempos denostado «plástico», como nos indica Almudena Gutiérrez, de Discoloco, la empresa de venta de discos organizadora del evento. Almudena recuerda cómo «los años 70 y 80 eran totalmente de vinilo, luego se empezó a comercializar el cedé y las casas discográficas dejaron de comercializar en vinilo. Pero ahora está resurgiendo otra vez, con los platos de excelente calidad que están sacando». A ello se ha añadido el hecho de que es un arma para contrarrestar las copias y descargas.

La representante de Discoloco considera que en Santiago «hay muy buenos coleccionistas, que saben lo que buscan, siempre cosas muy determinadas, y que aprecian el vinilo». Pero advierte que nadie vaya buscando discos de pizarra o piedra, como les ocurre a veces, porque «eso es para los anticuarios». En cuanto a géneros, el pop de los 80 y el rock de los 70 es de lo más demandado. La oferta es amplia, para todos públicos y bolsillos, desde un disco de Celentano a 2 euros hasta discos muy buscados que pueden costar 200 o 300 euros. Los cinéfilos también tienen en la feria una muy buena oportunidad para encontrar películas descatalogadas, mucho cine de autor y raro difícil de conseguir.