Y todo está preparado también en el Centro de Prensa Internacional que la Xunta ha habilitado en el Palacio de Congresos para que los más de 1.500 periodistas acreditados para informar de la visita del Papa a Compostela puedan desarrollar su labor. Dicho centro se inauguró ayer con la visita que cursaron por la mañana el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo; el arzobispo de Santiago, Julián Barrio; el conselleiro de la Presidencia, Alfonso Rueda; y el alcalde compostelano, Xosé Sánchez Bugallo.
Para el presidente autonómico, la visita de Benedicto XVI no solo será el colofón de un año santo «sen precedentes», sino que también servirá «para renovar a condición de Compostela como capital espiritual de Europa». Destacó que más de 200.000 personas llegarán a la capital gallega para participar en un acontecimiento que no se vivía en Galicia desde 1989, con el último viaje de Juan Pablo II a Santiago y que «esperamos coa mesma emoción» que entonces.
Feijoo apuntó que Galicia espera la llegada del Papa «con orgullo e con gratitude», porque en un año santo en el que se «están batiendo récords de peregrinos chegados a pé a Compostela, é especialmente importante que se sume a esta celebración un peregrino máis que, é nada máis e nada menos, que Súa Santidade». Tras recordar la celebración en el 2011 de los 800 años de la consagración de la catedral compostelana, el presidente gallego aludió al trabajo que desarrollarán los más de 1.500 informadores que seguirán la visita papal y que seguirán 150 millones de personas a través del dispositivo «inédito» puesto en marcha por la Radio Televisión de Galicia y que supondrá «o traballo máis complexo e tecnicamente máis difícil dos seus 25 anos de historia».
A los informadores se refirió también el arzobispo, Julián Barrio, para invitarlos a «ser cooperantes de la verdad». Barrio recordó alguna de las lecciones que dijo haber aprendido de los muchos peregrinos que ha recibido durante el tiempo que lleva en la diócesis compostelana, como la de que hay que «aprender a ver más allá de lo visible» y tratar de comprender «lo invisible con los ojos del corazón». En la inauguración del Centro Internacional de Prensa, el arzobispo recordó a los informadores la «repercusión» que tendrá su trabajo en torno a esta visita.