El PP acusa al Concello de perder 110.000 euros para gasto social y este achaca el retraso a la Xunta

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El Ayuntamiento dejó de gastar el pasado año hasta 110.243 euros en atención a dependientes. Es lo que sostiene el Partido Popular, que afirma que la Administración local solo ejecutó en ese ejercicio 85.015 euros (el 43%) de los 195.258 «entregados por la Xunta» para la atención al servicio de ayuda a domicilio para dependientes. Esa situación en sí ya sería grave, pero lo son más las consecuencias que ha traído para el 2010, según la edila opositora Paula Prado. Porque la falta de ejecución de ese gasto en el 2009 ha conllevado que disminuya en esa misma medida (en 110.243 euros) la asignación autonómica para el ejercicio en curso, con lo que la aportación de la Xunta para el 2010 se quedará en 10.7.017 euros. A los populares, esta situación les parece una burla, sobre todo cuando en estos momentos hay al menos 17 personas en lista de espera municipal para recibir ese servicio, y demuestra, afirma Prado, que la gestión de la concejala de Benestar Social, la socialista Mar Martín, y del alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, en materia de dependencia «vai en dirección contraria á demanda social». La visión de Prado, sin embargo, dista totalmente de la expresada por Mar Martín, que asume que esos 110.243 euros quedaron sin gastar el pasado año, pero no por falta de gestión municipal, sino porque no se pueden certificar altas en el servicio de atención domiciliaria a dependientes sin que lo autorice la Xunta, y ese importe se corresponde con las personas «que nosotros calculamos para percibir esa ayuda, pero la Xunta no nos dio el alta». Y ahora mismo el Concello tiene pendientes de dar esa prestación a 20 personas, «pero no podemos hacerlo todavía porque no se nos ha remitido el expediente para el alta». Martín sostiene, no obstante, que esos 100.243 euros no se han perdido, sino que la Xunta los ha reservado para este ejercicio, y completarán los 217.251 euros que le corresponden a Santiago para el 2010. Entre el propio servicio municipal y el de dependientes de la Xunta, el Concello presta atención domiciliaria a unas 200 personas.