Lejos de ver ventajas en el despliegue del día 6, el propietario del Mesón Xan Xordo, Ángel, vaticina problemas. Explica el hostelero que, por lo que a él le concierne, será «un sábado máis». Sin que tenga nada que ver la mediación del Espíritu Santo, los fines de semana están reservados en el local hasta diciembre. «O problema será saber se a xente que reservou para vir comer ese día vai poder chegar sen problemas, con todos os atrancos que haberá». A Ángel ni se le ha pasado por la cabeza montar a pie de carretera un mostrador con unas tablas para vender bocadillos. «¿Sabes unha cousa? -susurra- sei de quen, cando veu o outro Papa, fixo un monte de bocadillos e tivo que comelos el. Nós vivimos do turismo e ese tipo de iniciativas parecen esaxeradas».
Movimiento habrá en San Lázaro, la zona del recorrido que tiene las aceras más anchas y hosteleramente muy bien dotada. Son conscientes en el restaurante italiano L'Incontro, que prepara un gran despliegue para ese día. «Tendremos alguna persona más de apoyo, a ver cómo se da la jornada», dicen.
-¿Y los precios?
-Los precios... veremos.
Cuidado con el mogollón
Si no caen chuzos, que ni el Papa se libra de la meteorología, estarán muy solicitadas las terrazas de locales como La Bodeguilla, El Caminante, El Periquillo, el Melide, la puerta de Casa Carollo...
Los hosteleros consultados confían, en cualquier caso, que lo de tener un policía o un guardia cada pocos metros disuada, al menos, a quienes, sin lugar a dudas, colocarán unas tablas sobre unos ladrillos para vender Fantas de naranja a precio de camarón de la ría. Muy pesimista con respecto a lo que ocurra el día 6 se muestra Paquita, la dueña del súper de Lavacolla. Ella está especialmente escaldada este año con la conducta de individuos que, bajo la apariencia de peregrinos, le roban directamente comida y bebida de su local, un día sí, otro también. «Levo moitos anos aquí, pero como este non vin ningún; pódoche dicir que, dos que veñen, o 70% son trapallada e só un 30% peregrinos de verdade. Rouban de todo, chocolate, latas de refresco, pero tamén botellas de whisky e xenebra». ¿Habrá que acuñar el término chorigrino?