En cuanto a la política económica municipal, el PP adelantó ayer su clara oposición a la subida de las ordenanzas fiscales que el pleno aprobará esta mañana para el agua y el saneamiento (1,28%) y para el impuesto de vehículos y la ORA (1,8%). La oposición ya solicitó hace semanas la congelación de todas las ordenanzas y la reducción incluso de las vinculadas con la circulación y el aparcamiento regulado en la vía pública para residentes para compensar las dificultades que las obras públicas han generado este año. En esa posición se mantendrá hoy, según avanzó ayer su concejala encargada del seguimiento del área económica, Cecilia Sierra. Congelación genérica Los populares defienden la congelación genérica y la disminución en los dos casos apuntados ante la persistencia de la crisis económica y las subidas a las que tendrán que hacer frente los compostelanos en otros gastos, como la luz y el IVA, así como por la congelación de las pensiones, un tema que en el caso de Santiago afecta de forma importante, sostiene Sierra, por el envejecimiento de la población. Para la oposición, que expuso que es la segunda vez que suben los impuestos en tres años, el Concello es «insensible» a esta situación. Cuestiona además que se procede a esa subida cuando «no se gestiona» bien la recaudación de tributos y se continúa aumentando el endeudamiento, que el PP sitúa en 73 millones, lo que supone 10 millones de gasto anual en amortizaciones e intereses.