20 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
El caso de la cubierta rechazada por los vecinos es grave. En primer lugar, evidencia que la precipitación presidió las inversiones del Plan E. Además, se hace urgente medir la verdadera representación de las agrupaciones vecinales y su repercusión en el devenir de la ciudad. Alzarse como presidente de un colectivo de barrio puede resultar sencillo, demasiado como para aprobar o tumbar proyectos de políticos que cobran un dineral y fueron elegidos por todos en las urnas.