Varios tramos de la carretera entre Rois y Aguasantas están intransitables debido a los baches

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN/LA VOZ.

SANTIAGO

Un camino de carros. No hay otra definición para algunos tramos de la carretera AC-301 entre Padrón y Aguasantas a su paso por el municipio de Rois, que están intransitables para los vehículos. Es por ello que más de un usuario habitual de esta vía se refiera a ella como a «un camiño de carros coma os que había antes». Hace tiempo que el Ayuntamiento de Rois anunció una actuación de mejora para esta carretera, cuya titularidad pertenece a la Xunta, pero, a día de hoy, los conductores sufren las consecuencias de un firme en tan mal estado que, en algún caso, hay que circular obligatoriamente por encima de los baches. No hay escapatoria posible. Así sucede, por ejemplo, en un tramo de poco más de medio kilómetro que discurre desde la zona conocida como la del Santo y hasta pasar la Panificadora San José. El carril derecho en dirección a Padrón está totalmente lleno de baches en algún punto y no hay coche que resista eso. Los principales perjudicados por esta situación son los propios vecinos de Rois que residen en las parroquias de Buxán, Aguasantas y Ermedelo y que, en muchos casos, usan esta vía a diario, a menudo para ir a trabajar. También son afectados aquellos conductores que se dirigen a zonas como Noia o Negreira y que ven en este tramo de la carretera de Rois uno de los peores y con mucha diferencia. La actuación anunciada por el Concello contemplaba la eliminación de algunas curvas por parte de la Xunta, un proyecto que requería expropiaciones. No obstante, el actual firme de la carretera no da para esperar tanto y urge un arreglo ya. O, como dice un vecino de Rois que circula por esta vía a diario, «¿nós non pagamos impostos coma os demais?». El estado del firme empeora cada día sin que ninguna administración tome medidas para su arreglo. Pero para algunos conductores lo peor está por venir con el invierno y con el agua en una carretera llena de baches cada pocos metros y que, en algún caso, son auténticos agujeros en el firme. Un conductor invita «aos da Xunta» a que «veñan cos seus coches e comproben por onde andamos todos os días».